Además, tratándose de una labor donde siempre se vine a escuchar a quien se incorpora y muy poco a quien contesta, puesto que a este no le corresponden los honores y las distinciones del día, hare también mías las palabras del bardo de Avon, “ la brevedad es el alma del ingenio”
Daniela Bolaños, continuadora de la tradición de esa ilustre familia valenciana con dilatada trayectoria en la vida política, económica, social e incluso deportiva en el Estado Carabobo, como ella misma lo señala en su discurso, encuentra su vocación de historiadora en el transcurso de su formación intelectual.
Egresada de la Escuela de Educación en la mención Artes Plásticas en 2003, luego Magister en Historia en 2012 y actualmente doctoranda en fase de tesis en el Doctorado en Educación, todo ello en la Universidad de Carabobo, sus trabajos giran alrededor de su pasión por la historia, por esa búsqueda del pasado para comprender un presente que se nos hace a veces esquivo e inexplicable.
Así, sus tanto las tesis de sus respectivos grados, como sus posteriores publicaciones avalan esa confesada pesquisa en pro de una historia distinta que apunte más a la civilidad, a la cotidianidad a la vida común y ciudadana que nos rodea y que precisamente por estar presente en el día a día se nos olvida que son nuestra realidad palpitante, nuestro patrimonio de todos los días.
Allí están su Valoración del Lenguaje Plástico presente en la obra del escultor valenciano Adolfo Estopiñán, con lo que inicia su recorrido poraspectos históricos y culturales de la parroquia de San Blas 1883-1955, “El Matasantos” del testimonio oral a la novela ¿Realidad o Ficción?, Ideología y Utopía desde el Relato Histórico: Claves para entender el Imaginario Social en Venezuela, el prólogo a la obra de Francisco Cariello, Crónica Histórica de la Sociedad Amigos de Valencia y finalmente su tesis doctoral Ideología y Utopía en el Currículo Nacional Bolivariano. Una Perspectiva Fenomenológica-Hermenéutica cuya defensa esperamos con ansias.
Pero su trayectoria académica incluye, por supuesto la abnegada y constante labor docente desde su grauación como Profesora de Educación Artística, Historia Universal e Historia Contemporánea y coordinadora docente en bachillerato entre 2003 y 2007, como profesora de Artes Plásticas de la mención de Educación Integral de Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Carabobo. 2010 hasta la fecha, Jefe de la Cátedra Educación Cultural de la mención de Educación Integral de la Universidad de Carabobo entre 2014-2019, coordinadora General de Extensión, Servicios y Relaciones con el Entorno de la Dirección de Extensión y Servicios a la Comunidad de la Universidad de Carabobo.2019-2024, miembro del Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad de Carabobo, desde el 2024, miembro de la Comisión Coordinadora de la Maestría en Historia de Venezuela de la Universidad de Carabobo y ahora, desde febrero de este año, Directora de la prestigiosa Revista Mañongo, referente regional y nacional en el área de las ciencias sociales. Ha recibido sus ascensos por riguroso orden en el escalafón universitario alcanzando la condición de profesora Asociada.
La propuesta que hoy nos presenta Daniela Bolaños, a caballo entre la filosofía contemporánea y la teoría de la Historia nos plantea un panorama desolador: la verdad está en crisis, pues nos encontramos sumergidos en una era donde esa ficción llamada posverdad pretende socavar los cimientos mismos de nuestra civilización occidental y cristiana a través de “narrativas” que socavan los pilares mismos de nuestro propio oficio de historiar.
Como bien nos señala nuestra nueva Individuo de Número, “Al erosionarse los criterios universales de legitimación, la veracidad ha cedido su lugar a la persuasión y ha transformado la memoria histórica en un campo de batalla donde las urgencias políticas terminan por asfixiar el rigor del pensamiento crítico. Semejante transformación no solo altera el contenido del debate académico, sino que degrada las condiciones mínimas del espacio público de deliberación, asfixiando la posibilidad de alcanzar acuerdos compartidos como nación.”
Se trata, como ella lo expresa con meridiana claridad, de recuperar una historia más próxima, la cotidiana, la inmediata rescatando la huella material e intelectual de aquellos que hicieron converger sus visiones en el espacio público de la Valencia contemporánea. El rescate de nombres, lugares, acontecimientos de la vida cotidiana permitiría volver a colocar en la palestra historiográfica un asunto fundamental: la civilidad expresada tanto en términos republicanos y democráticos como el rescate del espacio público como elemento fundamental de la acción comunicativa ciudadana.
Por ello, Daniela Bolaños nos reclama como corporación y como ciudadanos, una lucha perenne contra el olvido, ese mal ancestral de los venezolanos que tanto daño ha hecho a nuestra condición de civilidad republicana. La recuperación de las obras de quienes nos precedieron es la via mas expedita para volver a recuperar nuestro propósito y destino como comunidad, Nuestra identidad nacional, carabobeña y citadina, local, reclama para si la reconstrucción de un espacio cívico que al ser rescatada del olvido, resulte en la verdadera la verdadera esencia de lo que significa ser actores del espacio público. En palabras de mi Maestro el filosofo Luis Castro Leiva, prematuramente fallecido: “que no tengamos en determinadas fechas, que venir a celebrar el olvido”.
Me resta hablar de lo que significa la llegada de Daniela a la posición que hoy ocupa dentro de esta Academia. Desde hace seis años, concretamente desde 2018, ella ha sido una colaboradora imprescindible en las ejecutorias de esta corporación. Mucho se le debe a su espíritu de trabajo, su colaboración constante, su entera disposición y entrega, al sitial resurgido que hemos podido volver a tener en los espacios regionales y nacionales.
Allí está su labor en la Sociedad de amigos de Valencia, en las Jornadas de Historia Regional y en su invaluable aporte como miembro de la Comisión Editorial del Libro Historia del Estado Carabobo de Torcuato Manzo Núñez.
Para nosotros la llegada de Daniela Bolaños Cachazo como Individuo de Número de esta corporación representa la continuación de la saga femenina de Luisa Galíndez, Henriqueta Peñalver, Isabel Ruiz Acevedo y María Cora Páez de Tópel. Estamos seguros que desde ese sillón H que ocuparás desde hoy, continuarás la hermosa labor de tus antecesoras y abrirás camino para que otras damas carabobeñas ocupen su lugar en este templo de custodia de la memoria histórica.
Bienvenida al cuarto principal de la Casa de la Historia carabobeña, querida Daniela.
Gracias Totales.
