DISCURSO DE CONTESTACIÓN A JORGE LEONARDO AROCA ACUÑA ESCRITO POR DON LUIS CUBILLÁN FONSECA

Bienvendida al Lic. Jorge Aroca Acuña .
Discurso
viernes 16 de abril de 2026, Casa de la Estrella

Señor Doctor José Alfredo Sabatino Pizolante,
Presidente de la Academia de Historia del Estado Carabobo.
Señores Miembros de Número y Correspondientes de este Ilustre cuerpo.
Señores miembros de la Familia Aroca Acuña.
Señores invitados especiales,
Señoras y Señores,

Para mí hoy es un día de memorias; me dirigiré a ustedes con la confianza que me brinda este antiguo y patriótico caserón.

Señor Licenciado Jorge Aroca Acuña:
Bienvenido!

La Academia de Historia del Estado Carabobo, alborozada en reconocimiento a sus méritos, abre sus brazos para recibirlo, con destino al sillón letra «D», ocupado sucesivamente por los ilustres doctores Asdrúbal González Serven, quien fuera Miembro fundador, más recientemente, por el doctor Alexis Coello Álvarez, la ausencia de estos ilustres compañeros nos llena de tristeza, fueron perfectos académicos, y mejores amigos, nos dejan su elevado saber, sus numerosos libros, y su ejemplo de excelentes ciudadanos y cabales hombres de letras.

En usted. Don Jorge, Nuestra academia ha encontrado a un extremoso cultor, a un amante de la Historia, y por si fuera poco a un hombre de industria. Usted a temprana edad ha conformado una institución eficaz, donde muchos jóvenes han hallado la carrera de sus vidas. Antes de proseguir, deseo felicitar a los esposos Aroca Acuña, por la calidad humana de su hijo, nuestro ahora fraterno compañero de Academia, heredero de la profesión de su padre ejercida con acrisolada honradez, y eficacia que lo ha elevado hasta la Presidencia de Fedecamaras Carabobo,

El discurso de Incorporación titulado: «Aduana, aduanista y aduanero, tres siglos de identidad fiscal venezolana» es pues el reflejo de los avatares de una honorable gens. Felicitaciones!!!

Hoy para mí es un día importante, permítanme esquivar «el nosotros mayestático» – y hablar el lenguaje del día: Es Importante, dije, pues soy el sobreviviente de los miembros fundadores de esta institución. ¡Aviso no es que me estoy despidiendo!, El Divino Creador, sabrá cuando y donde; el caso es que mi persona cierra el largo y exitoso camino recorrido conjuntamente con aquellos compañeros, que derrocharon saber en sus publicaciones y trato personal, y tuvieron mucho valor para evitar la destrucción estas paredes, a esa generación se debe, la conservación de estos augustos muros, ámbito este podemos decir donde nació Venezuela, ¡Nació la Patria! así solía decir el doctor Henrique Salas Romer, quien restauró esta casa), y donde aún nuestra fantasía patriótica, oye la palabra encendida y cauta, de Miranda, rechazando la dictadura, de Páez proclamando la Republica; de todos aquellos quienes construyeron nuestra hoy tan afligida Venezuela, -afligida decimos con dolor por cuanto en décadas recientes, sicofantes (valga el recuerdo a Betancourt) tutelados por los enemigos, lograron que hoy nuestra sagrada soberanía se debata en tierra extraña.

Estas paredes no son museo, aunque su característica arquitectónica y mobiliario, merezcan tal clasificación, jestas paredes constituyen un templo! Afortunadamente gobiernos consientes en nuestro no tan lejano pasado, la declararon Monumento Nacional, otorgándole el dominio de la propiedad al Centro de Historia, fundado por Adolfo Blonbal López, Fabian de Jesús Diaz Carabaño, Asdrúbal González Serven, Carlos Vicci Oberto., hoy es nuestra flamante Academia de Historia del Estado Carabobo.

Una lagrima de bronce.
Hoy todo son memorias….
En esa pared frontera, estuvo colocada por años una placa de bronce, la cual he denominado sentimentalmente «lágrima» Fabian de Jesús Diaz, ordenó grabar en ella el dolor eterno de esta Academia ante el acto nefando del 28 de mayo de 1830: cuando el asunto de Bolivar.
En esa placa está grabado el brillante pensamiento de Diaz. Y plasmado ad aeternun el sentir de esta Academia cuyo compromiso es la verdad. Todo dramático, como con sinfonía de Mahler. El Doctor Sabatino Pizolante, nuestro ilustre Presidente, escandalizado, me ha dicho que ordenó la búsqueda de la placa broncínea, y que apenas recuperada la hará reponer. Gracias señor Presidente!.

Quiero aprovechar la ocasión para hacerle entrega al señor Presidente de la medalla que me otorgaron el día cuando me juramente como Miembro fundador, es del Centro de Historia, las actuales son de la Academia, esta (le hago entrega señor presidente, con el fin de completar el Monetario de la institución pues carece de esta muestra: (entregar).

Bienvenido! Licenciado Jorge Leonardo Aroca Acuña a esta institución científica de Derecho Público usted ha sido distinguido por el estado para servirlo, no tendrá más remuneración que el agradecimiento de los carabobeños, pero su conciencia estará tranquila, pues le ha servido a la patria. en esta casa de la Historia tendrá usted desde hoy y hasta el fin de sus días, que esperamos este muy lejano, un sitio que le es propio, el cual es Patrimonio Nacional. Permítaseme recordar que esta institución comenzó con una lucha por el patrimonio: La Historia y el Patrimonio no deben entenderse como realidades independientes, sino como dimensiones profundamente entrelazadas, mientras la historia aporta el análisis crítico, el Patrimonio actúa como su testimonio tangible, permitiendo que estos procesos cobren significado en el presente y se proyecten hacia el futuro.

Ha traído nuestro novel numerario un magnífico discurso inspirado en su profesión, y nos ha hecho conocer los intríngulis de esa materia elusiva y necesaria, que estudia desde los tiempos aurorales de la conquista española de nuestra tierra, hasta los días del Ilustre Americano.

Permítanme concluir estas palabras que como dije son memoriosas y vagas, Gracias, muchas gracias por su noble atención.
Señores!!