«Primeros Santos Venezolanos».
«Dr. y Santo José Gregorio Hernández Cisneros, y Madre Religiosa y Santa Carmen Rendiles, canonizados el 19 de octubre en la Plaza de San Pedro del Vaticano».
«El Papa Francisco firmó el Decreto de Canonizacion de J.G.H el 25-II-2025».
Nació en Isnotu – Trujillo el 26 de octubre de 1864,
hijo de Benigno Hernández y Josefa Cisneros; ella falleció cuando José Gregorio tenía ocho años. Deseaba ser abogado, su padre le recomendó estudiar medicina.
Antes de cumplir catorce años, fue llevado a Caracas por dos oficiales amigos; la ruta fue: Isnotu, Betijoque, Puerto de La Ceiba, Maracaibo, Curazao, Puerto Cabello, La Guaira y Caracas. Estudió interno en el colegio Villegas, dirigido por el Dr. Guillermo Tell Viilegas. A los pocos años de estudiante, daba clases de aritmética a grados inferiores.
En 1884, es Bachiller en Filosofía.
El 29 de junio de 1888, egresó Médico de la U.C.V. Ejerció por pocos meses en Isnotú y varios pueblos andinos. Becado en 1889, a París por el Presidente Juan Pablo Rojas Paúl por petición de su profesor Calixto González. Regresó en 1891. Su padre había fallecido en 1890.
Estudió en París: Fisiología, Histología, Patología, Bacteriologia, Embriología y Anatomía.
En Berlín: Histología Normal y Patológica.
También viajó en 1917, a Madrid y Nueva York para presentar sus trabajos de investigación.
Ejerció la docencia en la U.C.V y la profesión en el Hospital Vargas durante 28 años.
Trajo de Francia microscopios y el equipamiento para el laboratorio de la Facultad de Medicina.
Creó en la U.C.V las Cátedras de: Anatomía Patológica, Histología, Fisiologia Experimental y Patológica y Bacteriología, ( primera de América). Impulsó la Docencia Científica. Políglota: francés, alemán, italiano, inglés, portugués, castellano, entendía el latín y el hebreo.
Es el Pionero de la Medicina, Experimental, es decir más práctica que teórica.
Enseñó la utilización del microscopio.
Instaló el primer laboratorio de Medicina Experimental en la UCV. En junio de 1904, ingresó como Miembro Fundador de la Ilustre Academia Nacional de Medicina, Sillón XXVIII. Escribió once obras. En julio de 1908, ingresó en la Cartuja de Farnetta cerca de Lucca en La Toscana, Italia, su nombre religioso era «Fray Marcelo».
En abril de 1909, es retirado por no soportar físicamente las duras actividades y las bajas temperaturas.
En Caracas ingresó al Seminario Santa Rosa de Lima. En 1913, es enviado a Roma al conocido Colegio Pío Latino para alumnos de habla hispana, donde tampoco pudo permanecer.
No llegaba a pesar 50 Kgs. Medía 1.69 cms. Combinaba la docencia con sus consultas particulares; a los pobres no les cobraba. No utilizaba Estetoscopio, en su lugar auscultaba con un pañuelo que colocaba cerca del oído del paciente mientras le daba golpecitos en la espalda. El viernes cancelaba en la Botica los recipes que utilizaba para las medicinas de los pobres. Por sus conocimientos, experiencia y trato, tuvo el mayor número de pacientes en Caracas; incluso, muchos enfermos, eran referidos por sus colegas.
Tocaba violin y piano, le gustaba pintar y bailar, impecable en el vestir, confeccionaba su ropa, fumaba de vez en cuando.
Asistía diariamente a La Santa Misa en la iglesia de La Pastora; realizaba el Ángelus.
(tres rezos diarios).
«Es el Médico de los Pobres».
Estaba residenciado con su hermana Mari Isolina en La Pastora, de San Andrés a Desbarrancados Nro. 3; en dicho espacio se inauguró en mayo del 2021 la Casa – Museo.
El 29 de junio de 1919, en horas del mediodía, cuando lo visitaba un amigo, al notarlo muy alegre, le preguntó el motivo. J.G.H respondió que su alegría, se debía a estar cumpliendo 31 años de graduado y por haber ofrecido su vida si culminaba la Primera Guerra Mundial, el día anterior cincuenta países firmaron en Versalles la ansiada paz. En ese momento le informaron de la gravedad de una señora que vivía en la esquina de Cardones, hacia donde se dirigió presuroso.
Una vez que salió de la Botica, ( farmacia), Amadores, situada en la esquina con ese nombre, al tratar de cruzar la calle, se encontraba un tranvía estacionado.
No escuchó el corneteo de un carro Hudson Essex, que iba pasando a 30 k.p.h, y al tropezarlo, resbaló con los adoquines de la calle, cayendo hacia atrás golpeándose la base del cráneo.
(Los primeros vehículos empezaron a llegar a Caracas a partir de 1904)
La señora Angelina Páez, testigo presencial, pudo oir: ¡Virgen Santísima !.
Fue llevado con la urgencia del caso al Hospital Vargas; en vista de no conseguirse un médico, el conductor merideño Fernando Bustamante Morales, mecánico dental de 25 años, buscó al Dr. Luis Razetti, quien no pudo reanimarlo. En el hospital Vargas se encontraba el sacerdote Tomás García Pompa, Capellán del nosocomio.
Casualmente se encontraba recuperándose de salud la futura «Beata» Candelaria de San José, quien rezó por el Eterno Descanso de nuestro Futuro Santo.
Las Hermanas de San José de Tarbes, lo amortajaron.
J.G.H contaba cincuenta y cuatro años de edad.
Los hermanos del difunto, no deseaban ningún castigo para el conductor por considerar:
«Un Accidente imprevisto sin intención delictuosa».
El velatorio se realizó en la residencia de su hermano José Benigno, también médico, ubicada entre Tienda Honda a Puente Trinidad No.57.
De allí fue llevado en hombros del pueblo y estudiantes a la U.C.V hoy Palacio de la Academias, luego a la Catedral y de allí también en hombros al Cementerio General del Sur, adonde llegaron a las ocho de la noche.
Pronunciaron emotivas palabras en el camposanto, el Dr. Luís Razzeti y dos estudiantes.
Las flores para la elaboración de cientos de las coronas funerarias, procedentes de Galipán, ñse agotaron.
El 23 de octubre de 1975, sus restos fueron trasladados a la iglesia de La Candelaria; precisamente sus ascendientes por vía materna eran canarios, cuya Patrona es La Virgen de la Candelaria.
En 1949, por iniciativa de su sobrino Ernesto Hernández Briceño, se inició el proceso de Canonizacion.
J.G.H es el Primer Laico venezolano en recibir la designación de «Beato».
Contamos con las Beatas: Madre Maria de San José, Madre Candelaria de San José y la caraqueña, Madre
Maria Carmen Rendiles, (1903-1977), fundó en 1965 la Congregacion de las Siervas de Jesús de Venezuela, hoy Santa por Decreto del 31 de marzo 2025; superó la discapacidad, ( nació sin el brazo izquierdo), para elevarse a los altares. Sus restos reposan en el Colegio Belén en Caracas, fundado por ella.
J.G.H fue designado en 1972: «Siervo de Dios». En 1986 «Venerable».
En el 2021: «Beato».
En la Biblioteca, (Sala de Libros Antiguos), de la U.C.A.B, se encuentran veinte libros en diferentes idiomas utilizados por nuestro Dr. y venerado Santo.
Fernando Bustamante Morales, falleció en 1981, el Día de Todos los Santos a los 84 años, casualmente el hijo por nacer a los pocos días del fatal suceso, iba a ser apadrinado por J.G.H.
«Un hombre auténtico, tiene como ideal moral hacer el bien»
Dr. y Santo José Gregorio Hernández.
«Se necesita valentía para vivir la humildad, para ser obediente y para vivir en pobreza».
«Perseverancia hasta el final».
Madre Religiosa y Santa Carmen Rendiles.
Eumenes Fuguet Borregales.
eumenes7@gmail.com
