«El Libertador Simón Bolívar, sus ideas administrativas y la incansable lucha contra la corrupción».

«El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política». Discurso en Angostura- 15-II-1819.

En Cartagena de Indias, emitió el 15 de diciembre de 1812, su famoso Manifiesto:
«La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos, y perjudiciales, y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque le obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda sin otra garantía, que la fuerza y las rentas imaginarias de la Confederación.

Recibio el título de Libertador el 14 de octubre de 1813.
El 2 de enero de 1814 ante la Asamblea Popular reunida en la Iglesia de San Francisco en Caracas explicó:
… «la hacienda nacional no es de quien os gobierna. Todos los depositarios de vuestros intereses deben demostraros el uso que han hecho de ellos».
En Carúpano decretó el 2 de junio de 1816, la «Libertad de los esclavos», al considerar que estas personas no eran tratadas como seres humanos sino como un bien económico.
Liberada la importante región de Guayana, decretó el 3 de septiembre de 1817, la Confiscación de Bienes y permitió la Exportación de Ganado; emitió severas medidas para evitar el contrabando de ganado.
En su conocido mensaje dirigido en el Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819, exteriorizó:
«Es el deber de todo ciudadano vigilar sobre la legítima inversión de las rentas públicas en beneficio de la sociedad».
El 16 de enero de 1820, le entregó en San Juan de Payara al general Sucre 80.000 pesos, para que se trasladara a la isla de San Thomas, para comprar 4.232 fusiles con sus respectivas bayonetas, papel periódico, pólvora, sables y telas.
En Ocaña dijo el 17 de agosto de 1820: «La mejor política es la honradez».
El 24 de mayo de 1821, en Guanare le escribió a Fernando Peñalver: «Para el gobierno, nada será más útil ni más satisfactorio, que corregir los abusos de la administración».
Al llegar a Caracas el 29 de junio triunfante de Carabobo, designó una comisión para supervisar los fondos y controlar las medidas económicas, igualmente, dictó leyes sobre las monedas, papel sellado, pesas y medidas.
El 16 de junio de 1822, en Quito, firmó decretos para mejorar la situación financiera.
Desde Pativilca-Perú le escribió el 15 de enero de 1823, al general porteño Bartolomé Salom: «La impunidad de los delitos, hace que estos se cometan con más frecuencia; al fin llega el caso, en que el castigo no basta para reprimirlos».
En Lima dijo el 30 de octubre de 1823:
«…no hay esperanza de justicia, donde no se encuentra ni equidad ni talento para manejar los grandes negocios del que depende la vida del estado».
Después del triunfo en Ayacucho, decretó las medidas en procura de reducir los gastos y mejorar la economía de los pueblos liberados.

Para el cuido de las vicuñas, dictó en Cuzco el 5 de julio de 1825, medidas relacionadas al trasquilado, que debe realizarse únicamente los meses de abril, mayo, junio y julio, de modo de protegerlas durante el período frío. Asignó un peso de bonificación por cada animal nacido. Prohibió la cacería de esos mamíferos.
El 2 de agosto en Pucará-Perú, dictó medidas relacionadas al arriendo y venta de las minas.

Desde Chuquisaca-Bolivia, le escribió al general Francisco de Paula Santander el 27 de diciembre de 1825: «El que no sabe escribir, ni paga contribución, ni tiene oficio conocido, no es un ciudadano».
El 9 de marzo de 1827, en Caracas, dictó las medidas para el buen funcionamiento de las aduanas; exoneraba de pago de impuesto: a los instrumentos de cirugía, agricultura, semillas, libros, imprentas, mapas e impresos.
Prohibió exportar: caballos, yeguas, mulas, asnos, ganado vacuno y metales en pasta; exoneró del pago de exportación: café, arroz, maíz y efectos manufacturados en Venezuela.
El 24 de junio de 1828, en Bogotá le informó al Contador General: «La bancarrota, es el colmo de las calamidades que pueden sobrevenir en una nación».
En su elocuente mensaje en el Congreso Admirable reunido en Bogotá el 20 de enero de 1830, dijo: «La deuda pública es el cáncer de Colombia».

«Bolívar y la Corrupción».

Consideraba como único medio de erradicar la corrupción, es mediante la elaboración y cumplimiento de severas leyes.
El 11 de septiembre de 1813, sitiando al castillo San Felipe de Puerto Cabello, firmó un Decreto de aplicación a los defraudadores de la renta del tabaco. Artículo 1ro. Todo aquel que fuere convenido de haber defraudado los caudales de la Renta Nacional del tabaco, será pasado por las armas y embargados sus bienes.
El 12 de enero de 1824 en Lima decretó: Artículo 1ro. Todo funcionario público, a quien se le conviniere en juicio sumario, por haber malversado o tomado para sí los fondos de diez pesos para arriba, queda sujeto a la Pena Capital. Artículo 2do. Los jueces a quienes según la ley, compete este juicio, que en su caso, no procediesen conforme a este decreto, serán condenados a la misma pena. Artículo 3ro. Todo individuo puede acusar a los funcionarios públicos del delito que indica el Artículo 1ro.
En abril de 1825, desde Lima en carta a su hermana María Antonia: «…y el ignorante, que siempre está próximo a revolverse en el lodo de la corrupción, se precipita infaliblemente en las tinieblas de la servidumbre».

Bolívar exteriorizó en la Última Proclama dictada en Santa Marta el 10 de diciembre de 1830: «Colombianos, mis últimos votos son por la felicidad de la patria».

Eumenes Fuguet Borregales. eumenes7@gmail.com