«Ascendido a capitán».

«Inédito caso en la historia nacional y mundial».

» Falleció sin recibir jubilación ni pensión »

El valeroso prócer caraqueño José Félix Ribas Herrera, contrajo nupcias en Caracas el 1ro de febrero de 1796, con María Josefa Palacios hermana de María de la Concepción.

El 12 de febrero de 1814, el Cnel. Ribas, se inmortalizó en la población de La Victoria, con la conocida arenga:
«… Necesario es vencer».
Ribas pudo soportar durante ocho horas, las nueve cargas de la caballeria del coronel, el canario Francisco Tomás Morales, segundo del asturiano José Tomas Boves.
A las cuatro de la tarde se decidió la acción bélica, gracias a la oportuna llegada del denodado comandante Vicente Campo Elías con refuerzos traídos de La Cabrera. El Libertador se encontraba en su cuartel general en Valencia, cuando conoció al siguiente día, la fausta noticia. Designó a Ribas «Vencedor de los tiranos en La Victoria».

Algo inédito en los anales de la historia mundial sucedió, cuando nombró al niño de tres años de edad José Félix Ribas Palacios, ( su primo hermano):

«capitán vivo y efectivo de infantería de línea, con goce de sueldo».

La comunicación oficial la entregó el ilustre coronel caraqueño Tomás Montilla.
(El Documento Nro.693, se encuentra en el Archivo del Libertador en Caracas).

Este párvulo, hijo de José Félix Ribas Herrera y María Josefa Palacios, nació en Caracas el 14 de febrero de 1811. Su progenitora lo envió a estudiar en Francia por pocos años. Al regresar Ingresó al servicio militar con igual grado; fue autorizado desde Bogotá el 7 de abril de 1823, por el vicepresidente, el general neogranadino Francisco de Paula Santander, refrendado por el Secretario de Guerra y Marina, el coronel barinés Pedro Briceño Méndez.

El capitán Ribas Palacios casó en 1830, con Amalia Anzola Tovar; procrearon tres hijos.
Al enviudar casó en segunda nupcias en 1851, con Carmen Villavicencio Anzola. Retirado del servicio de las armas, se dedicó a labores agrícolas en Guarenas.
En diciembre de 1842, estuvo presente en los actos fúnebres con motivo de la llegada de los restos del Libertador desde Sta. Marta.

En 1856, el Congreso Nacional, en un acto de justicia histórica, ante una disposición del mismo Libertador, decretó el 25 de febrero, el pago del sueldo y un adicional de veinte mil pesos por parte del Tesoro Público, en gratitud a los valiosos servicios prestados a la patria por su padre, el «Benemérito» general en jefe José Félix Ribas, fallecido el 31 de enero de 1815. A tal fin dispuso:

Artículo 1ro.
Como un testimonio de gratitud a los grandes e importantes servicios prestados por el general en jefe José Félix Ribas Herrera a la noble causa de la independencia de Colombia, se concede a su hijo José Félix Ribas Palacios, la suma de veinte mil pesos, que se le entregarán por porciones de cinco mil pesos en los cuatro años económicos próximos a contar desde el entrante inclusive.

Con el tiempo y ante la precaria situación económica, el precitado capitán se vio en la necesidad de recordarle el 1ro de julio de 1869, al Ministro de Hacienda, honrar con la deuda pendiente por parte del Tesoro Público, decretados en 1856, aunque sólo le entregaron casi 500 bolívares.

El capitán Jose Félix Valentín Ribas Palacios murió en Caracas el 18 de junio de 1875, sin recibir por parte del Estado, su justo reclamo económico.

La viuda, continuó las gestiones; por tal motivo, el 14 de julio de 1909, la Cámara del Senado, aprobó por unanimidad, y exteriorizando un nutrido aplauso, la Ley de Presupuesto de ese año, con la asignación de ochenta mil pesos, que por derecho le corresponden.

Tuvieron que transcurrir casi cien años, para cumplir la disposición del Libertador, quien por cierto escribió en Lima el 25 de mayo de 1825, en su proyecto de constitución para Bolivia, dijo: «…La responsabilidad de los empleados públicos, se señala en la Constitución».

Nota. El Gral. Pablo Morillo, antes de retirarse de Venezuela en diciembre de 1820, por petición del Libertador en Trujillo, ordenó darle las facilidades y trato a María Josefa Palacios. Cuando la comisión le participó la disposición, respondió:
«Saldré de mi casa, cuando sepa que los tiranos que han ofendido nuestra patria hayan sido expulsados».
Maria Josefa Palacios, «Mujer hecha Patria», salió de su vivienda luego del triunfo en Carabobo. Falleció el 18 de marzo de 1824.

Eumenes Fuguet Borregales. eumenes7@gmail.com