31 de enero de 1815, el martirio del general en jefe José Félix Ribas Herrera»

«Vencedor de los Tiranos en La Victoria».

«Rias, se reconocía por el gorro frigio, símbolo de la Revolución Francesa».
(Frigia, región que hoy ocupa Turquía).

El 31 de enero de 1815, es ajusticiado en Tucupido- Guárico, el valeroso paladín caraqueño José Félix Ribas, uno de los once generales en jefe de nuestra independencia.

Descendiente de canarios y origen mantuano, nació el 11 de septiembre de 1775, se incorporó a la causa emancipadora a partir de los sucesos del 19 de abril de 1810, que culminaron con la renuncia del capitán general Vicente Emparan, en cuyo evento, Ribas se autonombró ante la Junta Suprema: «Diputado por los Pardos».

De gran figuración en las Campañas del Magdalena y Admirable; combates en Vigirima en noviembre de 1813, y en La Victoria el 12 de febrero de 1814, por cuya acción, el Libertador lo denominó:
«Vencedor de los Tiranos en La Victoria», y merecer el ascenso a general en jefe el 23 de marzo de 1814. Tercer oficial de los once, en ascender al más alto grado luego de Miranda y Bolívar.

Ribas destacó en Charallave el 20 de febrero de 1814, San Fco. de Yare el 21 de febrero y Primera de Carabobo el 28-V-1814.

Luego de la derrota en la Segunda Batalla de La Puerta el 15 de junio de 1814, ante José Tomás Boves, que originó la infausta Emigración a Oriente a partir del 6 de julio desde Caracas con Bolívar con 1200 soldados, al frente de veinte mil temerosas personas, que huían de la barbarie del asturiano Boves.
El 30 de julio empezaron a llegar a Barcelona; en su doloroso avance, padecieron de: sed, hambre, plagas, cansancio y enfermedades.

Bolívar siguió a Cumaná adonde llegó el 28 de agosto. Intentó seguir a Margarita, regresando a Carúpano, donde emitio el 7 de septiembre su famoso «Manifiesto»; al siguiente día siguió a Cartagena de Indias.

Con un ejército escaso en personal y logística, Ribas y José Francisco Bermúdez, enfrentaron a Boves el 5 de diciembre en Urica.

A pesar de la derrota, Boves falleció en el combate por un lanzazo, atribuido al coronel Pedro Zaraza, allí también murió el notable valenciano Miguel José Sanz Marvez.

Retirados a Maturín el 11 de diciembre, la ciudad sufrió la feroz acometida de Francisco Tomás Morales.

Enfermo pero con mejor suerte, Ribas se movilizó hacia las selvas de Tamanaco, en los llanos orientales.

Iba acompañado de un sobrino y del criado Concepción González, quien fue enviado hacia Valle de la Pascua en busca de alimentos, éste al ser apresado en un caserio cercano, fue obligado a confesar la ubicación del prócer. Ribas contaba treinta y nueve años de edad.

Fue detenido junto a su sobrino. Por órdenes de Lorenzo Figueroa Barrajola, Justicia Mayor de Tucupido, fueron fusilados esa noche en la Plaza Mayor de esa población. La cabeza de Ribas fritada en aceite, la colocaron dentro una jaula de hierro, que llegó a Barcelona el 3 de febrero, luego a Caracas el 14 de marzo; colocada a lo alto de un tronco en el Camino Real en La Puerta de Caracas, (parroquia La Pastora), que comunica con La Guaira.

La lúgubre ceremonia contra el bravo adalid caraqueño, fue ordenada para que sirviera de escarmiento. La resolución fue publicada el 15 de marzo de 1815, en la Gaceta de Caracas:

«Ayer a las doce del día, formados en la Plaza Mayor de esta ciudad, los batallones del Rey y la Corona, dos escuadrones de caballería y una brigada de artillería, se colocó en la horca la cabeza del llamado general José Félix Ribas, llegada la noche antes de Barcelona, y puesto en ella, el mismo gorro frigio encarnado con que se hizo distinguir».

En tiempos de la Guerra Federal, Concepción González, fue avistado por unos7 soldados, y al ser reconocido el jefe exclamó:
» ¡Ah cará, Concepción, vamos a arreglar el asunto del general José Félix Ribas!».
por su delación fue ahorcado.

El general Ribas había presenciado el 8 de mayo de 1779, en la Plaza Mayor de Caracas, la horca y descuartizamiento del Precursor y mártir José María España, despertándole sentimientos de horror y solidaridad.

Ribas, casó el 1º de febrero de 1796, con María Josefa Palacios, tía de El Libertador.
Como un hecho inédito en la historia universal, Bolívar ordenó en Valencia el 13 de febrero de 1814, el ascenso al niño José Félix Ribas Palacios, de apenas tres años, recibir el grado de capitán de Infantería de Primera Linea con goce de sueldo. Falleció en junio de 1875, sin recibir ningún beneficioeconómico.
Maria Josefa Palacios, la viuda del general Ribas, prometió no salir de su casa, hasta ver la patria libre.
Los restos simbólicos del general Ribas ingresaron al Panteón Nacional el 19 de septiembre del 2005.

Como curiosidad histórica, José Félix Ribas y el jefe realista Domingo Monteverde Ribas, estaban emparentados a través de Valentín Ribas.

Un mausoleo, que evoca los infaustos momentos del ilustre prócer, se encuentra en La Puerta de Caracas, camino de los españoles, cerca del Santuario de San Judas Tadeo.

«¡No podemos optar entre vencer o morir, necesario es Vencer!.
José Félix Ribas.
La Victoria 12-II-1814.

Eumenes Fuguet Borregales.
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