Cuando se habla de los fundadores de una nación, debe hacerse con la plenitud de la pluralidad que involucra. No es justo hablar de un Padre de la Patria, se debería hablar de Padres de la Patria, hay que derrotar el facilismo del concepto conveniente y ajustado a intereses políticos determinados y entender el contexto de una época y  la indiosincracia de los hombres que la vivieron. Con convicción, señalo que Simón Bolívar no es el creado semi-Dios a quien manipulan y utilizan a conveniencia de líderes políticos y caudillos desde el siglo XIX , realmente es uno de los Padres de la Patria, uno destacado y con muchas virtudes, pero siempre parte de una pluralidad. No es objeto de este artículo escribir sobre El Libertador, solo nos referiremos en cuanto a su ideario referente al centralismo, al federalismo y a principios generales de política. Cuando se habla de Padres de la Patria, se debe mencionar al General Miranda, a Juan. G. Roscio, a López Méndez, y por supuesto a El Libertador entre otros.

    

     La Constitución de 1811, nuestro certificado de origen como nación, fue redactada en medio de un pacto federativo con el objeto de constituir la autoridad general de una federación. En todo lo que por el Pacto Federal no estuviere expresamente delegado a la autoridad general de la Confederación, las Provincias que la componían conservarían cada una su derecho de gobierno y administración territorial. Se puede notar como en el espíritu del constituyente de 1811, prevalece el concepto de federación, el cual implica descentralización del poder.    

   

       El sistema de gobierno promulgado en nuestra Constitución primigenia establece un Poder Supremo  dividido en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, y confiado a distintos cuerpos independientes entre si, en sus respectivas facultades. Estos cuerpos tienen sus funciones siempre inherentes a la Confederación y al cumplimiento de sus particulares atribuciones que le concedía la Carta Magna. Las Provincias y sus Municipalidades se mantenían como estructura político administrativa regional de poder, eligiendo y enviando sus representantes ante la Confederación.

     Con respecto al Federalismo Bolívar en su discurso de Angostura reconoce  lo favorable del régimen federal para otras naciones; pero sostiene que en el caso de Venezuela es preferible un Centralismo, basado en un Poder Público distribuido en las clásicas ramas: Ejecutivo, Legislativo y Judicial; resaltando la fortaleza del Ejecutivo. ¿Por qué para Venezuela no y para otros países si?. Nos atrevemos a dar dos respuestas: 1.- Para 1819, Venezuela todavía esta en guerra, por lo dada la circunstancia se requiere un poder centralizado, para controlar efectivamente las operaciones militares. 2.- En las naciones recién creadas es necesario el control central del poder político, para lograr su estabilidad y permanencia.

     En nuestra etapa Republicana, todas las Constituciones han perpetuado el principio federalista en una mayor o menor medida. La Constitución de 1830, se declaró de carácter centro-federal, las de 1857 y 1858 mantenían este precepto. La Constitución de 1863 se declara federalista pura, un ensayo que en la práctica fracaso, debido a las ambiciones autocráticas de algunos caudillos, tales como Guzmán y Crespo. Aunque en sucedáneas Constituciones se mantuvo el término federalista, en la práctica el centralismo y el autoritarismo eran cada vez mayores, así lo vemos con Castro, Gómez e inclusive en los gobiernos post-gomecistas incluyendo los regidos por la Constitución de 1961, hasta el importante logro que constituyó la Ley de Descentralización en la década de 1990.

     En la contemporaneidad de la política venezolana, la reforma a la Constitución de 1999 propuesta por el actual gobernante, sepulta el ideario federal de nuestros fundadores, conduciéndonos a un centralismo, a mí entender no como el de Bolívar, sino a uno marcado por el control omnipotente del poder y de una sociedad.

     Los Padres de la República, promulgaban cosas como esta: “Una sociedad no puede ser feliz si ve con desprecio o indiferencia la Ley. El pueblo que la ama y respeta, el que obedece a sus Magistrados, ese obrara con bondad y rectitud, tendrá tranquilidad y reposo, la paz reinará en los individuos y la felicidad llenará de dulzura todas las familias que le componen”. El anterior párrafo contiene el pensamiento del jurista Miguel José Sanz, quien en 1810 era redactor del “Semanario de Caracas”, en se puede notar el espíritu y deseo de los hombres que querían construir un país. La sociedad es un componente de seres humanos que ocupan un espacio, este componente esta fragmentado, pero ante la Ley debe ser uno solo, no se puede tener leyes para unos u para otros la ley es una. En la medida que la sociedad comprenda y respete a sus dirigentes, la comunidad funciona en armonía y logra sus fines.

     El 15 de Febrero de 1819, Bolívar  señala los siguiente: “…. A veces son los hombres, no los principios, los que forman los Gobiernos. Los Códigos, los sistemas, los estatutos por sabios que sean, son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades: ¡ hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados constituyen las Republicas!” El respeto a la diversidad ideológica y social por parte de sus magistrados o dirigentes, conlleva que esta sociedad sea reciproca con estos.

     Concluyo este articulo con dos pensamientos del Libertador: “Un militar no tiene virtualmente que meterse sino en el ministerio de sus armas” 26 de abril de 1825; “En política nada vale tanto y cuesta menos como las demostraciones de respeto y consideración sobre todo cuando la superioridad es marcada y no se puede atribuir a la timidez” 23 de febrero de 1825. Simón Bolívar.