El general José Tadeo Monagas y Valencia, algunas relaciones.

Cuando juzgamos a un personaje tenemos que situarnos en su época, solo así lo podremos valorar. En el trabajo que hoy presentamos a ustedes, trataremos de visualizar al personaje a través de su actividad y de algunos documentos, sin decir la última palabra sobre su actuación vital.

En nuestra investigación hablaremos de un tiempo, un hombre y una ciudad, hablaremos pues del General José Tadeo Monagas, el tiempo: el siglo XIX, época de la independencia y el llamado historiográficamente de las Oligarquías,  y la ciudad, Valencia, la cual encontramos -por cosas del destino-unidas al personaje.

General José Tadeo Monagas.

El origen de la familia Monagas en Venezuela –nos dice Carlos Alarico Gómez-[1] comienza con la llegada desde las Islas Canarias del alférez Bartolomé Monagas León, abuelo de José Tadeo y de su hermano,  el maestre Juan Antonio Monagas León, estos venían a integrarse a la armada en La Guaira, y por cuestiones del destino, llegaron casa de un primo Juan Francisco de León.

Recordamos a Juan Francisco de León, y su lucha contra la Real Compañía Guipuzcoana, cuyo fin fue propiciado por el Gobernador Don Felipe Ricardos, quien al frente de  la caballería y las milicias veteranas  acabó con la insurrección en 1752; el abuelo de José Tadeo involucrado accidentalmente en este problema tuvo que refugiarse en casa de su hermano en San Carlos y allí pasaría el resto de su vida  en la tranquilidad de la familia.

Su hijo se casaría en el oriente de Venezuela dando origen a una larga familia, el primero de sus once hijos nacería prematuro el 28 de octubre de 1784, a este lo llamaría José Tadeo. Nació un año después del nacimiento de Simón Bolívar  y de la Independencia de los Estados Unidos de América.

La educación pública existía únicamente en las Misiones, fuera de ellas era prácticamente  inexistente en esos tiempos y José Tadeo, tuvo la suerte de que su primo José Gregorio Fernández de León, fuera también su maestro, pues obtuvo de él una sólida base en aritmética; gramática, religión e historia que serían de gran ayuda para su futura vida, al igual que la  habilidad como jinete y destreza con la lanza que utilizaba para cazar. Su valor e inteligencia metódica vendrían en su ensamblaje. Esta es una síntesis del hombre que a los veintiséis años  se incorpora en los primeros movimientos Independentistas.

La Independencia.

La Venezuela, que nosotros conocemos y tenemos por nuestra patria, no corresponde a lo que en aquel tiempo los hombres de esta tierra así lo entendían, Venezuela recordemos había sido hasta 1777, una serie de provincias separadas, con poca o ninguna relación entre ellas, la Provincia de Venezuela se extendía desde Nueva Andalucía o Maracapana (hoy Cumaná y parte del Estado Anzoátegui) hasta parte del Estado Zulia. El Oriente de Venezuela, Nueva Andalucía y las provincias de Margarita y Guayana, eran otra cosa distinta, administradas muchas veces por el virreinato de Santa fe, así, estas,  como las otras provincias no tenían nexos de unión con la provincia de Venezuela.

Se necesitarían muchos años y muchos sacrificios para que los orientales se sintieran paisanos de los centrales y viceversa y así en todos los territorios. Nos explicamos entonces el porqué muchos hombres querían hacer provincias separadas de sus Estados tiempo después de la Independencia.

La Independencia nació el 19 de abril de 1810, y también la revolución emancipadora; la guerra comenzaría al poco tiempo, José Tadeo Monagas se Inicio como militar incorporándose al Ejército en julio de 1810, su ascenso a teniente lo obtiene en 1812 en la campaña de Aragua de Barcelona. Luego de la pérdida de la Primera República permanece oculto hostigando a las fuerzas españolas, su firmeza en la lucha favoreció el desembarco de Santiago Mariño que lo convertiría en el Libertador de Oriente.

En Maturín, su tierra natal derrota a Francisco Tomás Morales, quien huyó derrotado en forma vergonzosa, este triunfo lo lleva al grado de coronel. En estas acciones recibió varias heridas de bala, una de ellas en la rodilla que le impidió seguir combatiendo y otra en el pecho que voló la condecoración de la Orden de los Libertadores que le había impuesto El Libertador.

Su padre y dos de sus hermanas son degolladas por las hordas de Morales una tercera hermana logra sobrevivir a una serie de heridas de machete, la guerra y sus horrores no son solamente de parte de los realistas, toda guerra es criminal y tal como dice nuestro amigo el Dr. Guillermo Morón: “El fondo de crueldad es propio, desgraciadamente del ser humano, ya el escritor Juan Vicente González (1811- 1866) ponía frente a la ferocidad del realista José Tomás Boves, la ferocidad del republicano criollo Juan Bautista Arismendi”[2]

La caída de la segunda República, diezma a los patriotas, muchos han muerto en batallas otros fusilados;  la derrota fue aplastante, pocos se quedan luchando en guerra de guerrillas, entre estos Monagas que repite su mismo actuar de 1813, hacía daño y huía, llevaba  el recuerdo de su padre y hermanas que atizaba su venganza. Perseguido por las tropas españolas luego de la llegada de Morillo, se va a Guayana donde utilizará la misma técnica.

La vida de Monagas es de una dedicación total a la lucha por la Independencia de Venezuela, demostrando su capacidad guerrera, su inteligencia aguda para la planificación de sus acciones con las cuales obtiene una serie de triunfos.  En todos sus combates  está al lado de su hermano José Gregorio, quien es un hombre de similares cualidades, José Tadeo, fue siempre respetuoso y soldado obediente de El Libertador, a quien consideró su jefe y amigo, tanto así que es él quien solicita la mano de la señorita Luisa Oriach Ladrón de Guevara de quien se había perdidamente enamorado, posteriormente sería su padrino de matrimonio.

Carabobo, fue un relámpago y en premio a los que pusieron tanto de sus vidas por el triunfo republicano, El Libertador desde su cuartel general en Cúcuta le envía sus preseas de general de división el 1 de octubre de ese año. Siendo designado por Bolívar Gobernador Civil y Comandante Militar de Barcelona.

Una vez que El Libertador en aras de su sueño de libertad para la América se va al Perú, comenzaron las intrigas, es justo decir que Monagas continuó fiel al pensamiento Bolivariano. Su hermano José Gregorio se iría al Perú a las órdenes del Libertador, bajo el mando del general Bartolomé Salón.

La guerra de Independencia fue una guerra civil, o como muy bien lo explica el Dr. Guillermo Morón “Fue civil sociológicamente hablando, pero internacional en lo que al derecho se refiere”[3] Para el Dr. Manuel Alfredo Rodríguez,[4] “la guerra de la Independencia se llevo a 350.000 personas, es decir, casi el 40% de la población que existía en 1810.” La República de Colombia tuvo desde el principio muchos enemigos y muy pocos amigos, era el sueño de un individuo privilegiado, pero no pudo con los problemas políticos, económicos y de orden internacional que la agobiaban. Si a la llamada Primera República, Bolívar la llamó una “república aérea”. Colombia sería una república de papel y el papel con el calor arde y se vuelve cenizas.

José Tadeo Monagas, se había retirado del gobierno y se ocupaba de sus haciendas, con preocupación se enteraba de las cosas que pasaban. Bolívar vino en 1827, a tratar de enderezar el rumbo, ya habían pasado muchas cosas, la Cosiata, la Convención de Ocaña, y el fusilamiento del coronel Leonardo Infante, sellarían irreversiblemente la separación de Colombia. En enero de 1830, Venezuela se separa de Colombia y en mayo de ese año Urdaneta da un golpe de Estado en Bogotá asumiendo la presidencia de Colombia.

LAS LLAMADAS OLIGARQUÍAS.

Páez, luego de los procesos de separación es electo Presidente mientras se convoca a elecciones de Venezuela y al año siguiente es electo Presidente Constitucional. Al poco tiempo el Libertador moriría, las dificultades al fin triunfarían sobre aquella férrea humanidad. “Ahora la patria soy yo”[5], dicen que dijo el general Páez cuando lo supo. Al año se levantó en armas el general José Tadeo Monagas, a los cuarenta y un años de edad, su bandera era constituir un Estado independiente en el oriente del país con miras a reconstituir la república de Colombia. Se había pensado unir las provincias de Cumaná, Margarita y Guayana en un Estado soberano, separado de Venezuela y se designaría a Santiago Mariño como gobernador y a José Tadeo como segundo. Páez actúa rápidamente y logra que Monagas deponga las armas

José Tadeo, entre sus virtudes parece que tenía el de la paciencia, sabía esperar; con la muerte de Bermúdez y la caída en desgracia de Mariño por la revolución abortada, él era el número uno de Oriente y había que sacar cuentas en Venezuela.

El segundo Presidente de Venezuela fue el Dr. José María Vargas, caso extraño el de este civilista que le pedía a sus electores que no votaran por él, pero fue electo Presidente para el período de 1834 a 1839.  La “Revolución de las Reformas” en 1835, Trajo nuevamente a Páez a la escena y le toca vencer a los sublevados, fue otra revolución de inspiración bolivariana y por la restitución de Colombia, esta sería la última oportunidad real de  la antigua república;  pero el movimiento no garantizaba que los factores que la habían destruido se hubiesen acabado, más bien, quizá, todo lo contrario.

José Tadeo no se compromete con nadie, desde sus posesiones orientales lanza una proclama llamando a tomar las armas a los orientales y algunos jefes de la revolución tratan de ir hacia él, pero Páez, al ver las jugadas, lo nombra Comandante General de Oriente. Monagas ve que esta revolución no tiene futuro, se mantiene a la expectativa y le dice a Páez que ninguno de los dos tuvo parte en esa insurrección y que los dos han tratado de no agravar las cosas, y culpa a terceros de querer destruir a los fundadores de la nacionalidad y le aconseja mesura hacia los antiguos compañeros de armas, hoy revolucionarios. El líder llanero domina la situación, combate a unos y perdona a otros, el Congreso en homenaje le da el título de “Ciudadano Esclarecido”

Valencia contempló el juicio de Pedro Carujo, es uno de los comandantes de la revolución, es el mismo que atentó contra la vida de Bolívar cuando éste se proclamo dictador y está involucrado en la muerte   durante dicho  atentado del coronel Ferguson, –personalmente le dio un sablazo y un tiro-  en ese entonces Carujo tenía 27 años, hombre de carácter, siempre lo demostró en sus luchas contra España y luego en toda su vida. “El 28 de 0ctubre de 1835 comandó una de las tres unidades que intentaron tomar a Valencia y que fueron derrotadas al día siguiente en el combate de Camoruco, por el general José María Carreño”[6]. El Dr. Blonval López nos retrata en breves palabras aquel hombre no bien conocido todavía, “Para Carujo no hubo posiciones intermedias: o el servilismo delator para salvar la propia vida o la arrogancia inclemente cuando de la vida de los demás se trató”[7]

Valencia luchó por defender la constitucionalidad fuertemente en la plaza Bolívar, Luisa Galíndez en su obra,  nos relata aquella lucha que ganaron los valencianos[8] De acuerdo a la ley le fue aplicada la de Conspiradores, y culpable recibió la sentencia de Ultimo suplicio, no pudiéndose cumplir por haber muerto el reo cuatro días después de la sentencia debido a las graves heridas e infección gravísima de las mismas ocasionadas en el momento de su captura. Fue tratado por el Cirujano de la Ciudad Licenciado Raimundo Pazquez. Murió pues como había vivido en medio de la guerra y la violencia y hasta con la muerte se burlo de la Ley.

Continuó el período que los historiadores denominaron de la oligarquía conservadora, aunque casi todos los políticos venezolanos, con la excepción de Cecilio Acosta,  se habían nutrido de las enseñanzas liberales, seguidores de David Ricardo, Adam Smith y Rousseau entre otros. Páez, es elegido para un segundo gobierno de 1839 a1 1843, el cual va a ser más difícil que el  primero. Luego Carlos Soublette sería elegido para el período de 1843 al 1847.

Monagas, seguía en sus predios, esperando, si algún aspirante supo esperar fue este inteligente jefe oriental, quizás esta virtud la tuvo en mayor intensidad que el general Juan Vicente Gómez. En Caracas, se piensa ya en el posible candidato a la presidencia por los conservadores, uno de los que tiene mayor aceptación es el general Rafael Urdaneta, pero su inesperada muerte lo borra de la lista, entre los otros candidatos se encuentran: el mismo Páez, Bartolomé Salón y Monagas, Salón es descartado y Páez no quiere ser nuevamente Presidente. José Tadeo Monagas se debió sonreír, estaba de primero en la lista.

El año de 1846, había sido terrible, termina su período Soublette, quien según Uslar Pietri “gobernó con un exceso de respeto a la Constitución,  la prensa realizó una campaña demagógica e irresponsable, pero que en aquel país contribuyó a encender las hogueras y los odios que venían desde antes de la Independencia.

Páez, le da su apoyo a Monagas y este  resulto electo para la presidencia de la República. En el año de 1847 José Tadeo Monagas asume la Presidencia de Venezuela, hay por resolver problemas políticos graves, era un hombre autoritario que va a reafirmar su posición, su propio personalismo. Es un hombre de carácter fuerte, militar de gran prestigio en todo el país con una hoja gloriosa en la guerra de Independencia y no va a ser un segundón o un protegido.

Se encuentra el General Monagas con el problema de la condena a muerte de Antonio Leocadio Guzmán por sentencia del Juez, Isidro V. Osío. La pena fue conmutada por el “destierro Perpetuo” y a las dos semanas fue llamado del destierro para encargarse del Ministerios del Interior y Justicia, al regresar Guzmán preguntó con cinismo: ¿Cuánto dura la perpetuidad en Venezuela?

En diciembre la mayoría conservadora del Congreso decide temerariamente abrirle juicio político al Presidente y esto llevó a un enfrentamiento muy fuerte, en el año de 1848, es asaltado el Congreso por una turba violenta, luego de un enfrentamiento con el ministro Sanabria en estos actos o algunos días después mueren varios diputados entre ellos Santos Michelena.

El General José Antonio Páez, en vista de dichos actos decide enfrentar al Presidente a quien culpa de dichos actos violentos y homicidas, pero son derrotados Páez y Soublette en su intento revolucionario, Páez regresa en 1849 y luego de una triste y solitaria campaña que comenzó en Coro, terminó con la capitulación de Macapo (Edo. Cojedes) mediante rendición a José Laurencio Silva, el Presidente no acepto las condiciones y trató a Páez con toda la dureza de un derrotado, fue engrillado y encarcelado.

En documento que hemos conocido en esta Academia y que revisamos, gracias al Dr. Enrique Mandry,  a cuyos archivos pertenece dicho documento  presentado en esta sala y el cual aparentemente es la última proclama de este ilustre general en acciones militares en este período de su vida, en donde expone al pueblo de Coro, sitio de su desembarco los motivos de su lucha y su ruego a que lo acompañen en la misma. Veamos algunos puntos de dicho documento.

Comienza con la presentación de Páez: José Antonio Páez General en Jefe de las armas de Venezuela encargado por los pueblos del restablecimiento del orden legal (…) Venezolanos! vuelvo á pisar el suelo Patrio vengo a reunirme con vosotros pa. (para)  continuar la grande obra comenzada el 4 de febrero de 1848 la hora de la redención de la Patria.

Luego acusa al Presidente del asalto al Congreso: No fue el pueblo de Caracas quien asesino a los  Representantes  de la Nación en 1848; el primer magistrado de la Republica fue el  autor del horrible atentado; pero convenia atribuirlo al pueblo.

En esta proclama dedicada a los Corianos, los  ensalza y los llama a la lucha: Corianos, patriotas y esforzados Corianos! Vuestro valor  y vuestra resolución me han allanado la entrada a Venezuela.  Estoy, pues en medio de vosotros.

En esta proclama, evidenciamos los motivos expuestos para la lucha, la exaltación y el ruego para que el pueblo de Coro se les una;  desgraciadamente para Páez y su gente, ya el pueblo no sentía la misma admiración y afecto hacia él, la prédica del partido liberal había calado en los pueblos y Páez había sido señalado como un corrompido y corrupto bandido. Solitario seguiría en su lucha hasta su rendición en Macapo.

Monagas es inflexible, hace una proclama anunciando la aniquilación de la revolución, donde acusa a Páez de tirano de Venezuela, con este triunfo, quizá pudo decir “Ahora la patria soy yo” Es el dueño del destino de Venezuela, es un hombre de Oriente, allí está su gente, y con ellas gobernará, es el segundo caudillo histórico que se presenta en Venezuela.

Monagas realizó algunas obras importantes durante su gobierno, entre ellas destacamos la navegación a vapor por los ríos Orinoco y Apure, organizó el Censo, promulgó el Código de Imprenta, decretó la amnistía y conmutó la pena de muerte a muchos condenados. En su segundo año 1849, reformo la Ley de Contratos conocida como de Espera y Quita.

Muchos de los líderes del Partido Liberal, tenían en la mira la Presidencia de la República, ilusiones que destruyó José Tadeo al designar como sucesor a su hermano José Gregorio.

José Gregorio Monagas es elegido Presidente para el período 1851 – 1854, este Presidente de un carácter con marcados rasgos paranoicos, produce una ley esperada desde hacía mucho y que le da un puesto privilegiado en la historia, la ley de liberación de los esclavos del 24 de marzo de 1854. Durante este período se produjeron numerosas revoluciones sangrientas, llegó al fin de su período entregó el poder al candidato electo casi por unanimidad: el general José Tadeo Monagas, su hermano, quien había sido su antecesor, se convirtió en el séptimo Presidente de Venezuela, electo para los años 1855 a 1859.

Este hecho es extraordinario, que unos hermanos se turnen en la presidencia de la república y que se continúen por tres períodos,  hace que aumente el descontento entre todos los venezolanos, Monagas en realidad nunca cedió poder a los liberales, los que habían estado a su lado en su primer gobierno ya están retirados o apartados y en los puestos importantes de gobierno se encuentran sus yernos o sobrinos. Entonces en medio de un régimen autocrático y nepótico,  José Tadeo, no sólo abusa del poder al recibir el gobierno de su hermano, sino que pretende modificar la Constitución, con el propósito de ampliar ciertos criterios, pero el verdadero motivo era establecer la reelección inmediata del Presidente de la República, que estaba prohibida por la Constitución vigente desde 1830 y el de extender el período de cuatro a seis años, esto significaba en la práctica una Presidencia vitalicia.

Con dicha modificación colmó la paciencia de los venezolanos, hay un ambiente de agitación. Se unieron los conservadores y liberales para poner fin al gobierno, lo cual no fue tarea fácil. A esta unión  se llamo popularmente la “Fusión Azul”.

El líder que toma la responsabilidad de comandar la revuelta es el general Julián Castro, Gobernador y Comandante de Armas de Carabobo, el levantamiento en armas ocurre el 5 de marzo de 1858, el general Castro se proclama jefe de la revolución y obtiene un apoyo unánime de jefes y guarniciones sino también de núcleos políticos importantes. El general Monagas en una actitud inteligente y serena decidió no oponer resistencia como era de esperar de un hombre de su estatura y valentía,  entregó el poder a un  gobierno provisional y se refugió en la Legación de Francia, bajo asilo diplomático.

En Valencia se produce una “Asamblea Popular” que es recogida en documento del Concejo Municipal de Valencia,  el cual trataremos de sintetizar:

Hoy seis de marzo de 1858 a virtud de la convocatoria acordada en la sesión  anterior se reunió en el Templo de San Francisco un número considerable de personas, presidiendo el acto el Concejo Municipal del Cantón

El 6 de marzo de 1858, en una asamblea popular convocada por el Concejo, el Presidente del Concejo Municipal manifestó las causas y objeto de la misma, tomaron la palabra varios de los circundantes y denunciaron los graves crímenes de la administración de los generales José Tadeo y José Gregorio Monagas, demostrando la urgente necesidad de una revolución para terminar con el dominio de una familia que ha tomado para sí el dominio total y absoluto. (…) El Poder Judicial y el Legislativo, muestran una vergonzosa dependencia del Ejecutivo, quien valiéndose ya de  las amenazas  o promesas ha hecho que su caprichosa voluntad sea la única ley de los venezolanos. Luego, describen los problemas de las rentas públicas y la corrupción y acusan (…) Ni bien otras propiedades que esta debiera guardar como monumentos de gloria tales como los cañones bronce que se sacaron del castillo de Puerto Cabello para entregarlos a un hijo de Monagas que presidia entonces la República. (…) han adaptado para sostenerse un sistema de terror (…) se vio con espanto a soldados disparar sus armas contra ciudadanos pacíficos e inermes (…) de este mismo sistema se ha valido Monagas para hacer ilusoria la libertad de prensa:   (…) Bajo tales principios resolvemos: 

1° que se nombre una convención de Diputados de todas las provincias para hacer un gobierno popular, representativo, alternativo y responsable.

2° Nombrar al Sr. General Julián Castro jefe de nuestra confianza para que sostenga y lleve este pronunciamiento. Encargándole la organización provisional de  la República hasta que se reúna la convención.                     (…) Se nombró una comisión para invitar al general Castro e imponerlo de la situación y si aceptaba el encargo que el pueblo acababa de conferirle. Habiendo regresado la comisión con el general este se impuso de las resoluciones de la asamblea y dijo que aceptaba la autoridad que le confiaba la Asamblea y prometía fidelidad a sus juramentos y promesas.[9] “La Revolución de Marzo, fue rápida e incruenta, bastaron trece días para que su jefe recorriese sin obstáculo el camino de Valencia a Caracas”[10]

Esta sería la primera revolución, o el primer golpe de Estado que triunfa en Venezuela y posteriormente se repetirá dicha situación  muchas veces. En Valencia se produce la Convención Nacional que se reúne en el Templo de San Francisco, todavía no bendecido luego de su remodelación, de estos tiempos pasamos al horror de lo que se llamó la guerra Federal o guerra Larga. Monagas no vivió de cerca esta tragedia, puesto que se asiló el 15 de marzo de 1858 en la Legación de Francia y semanas después partió al exilio donde estuvo durante tres años, hasta 1861.

Monagas regresó al país en 1861, y se unió a las guerrillas federales del oriente, en la proclama que dirige a los venezolanos redactada en Puerto España dice: “lo he olvidado todo, menos mi deber” descendió en Morichal Largo y con el parque que traía junto con el general Tiburcio Lira, comenzó su nueva lucha atacando a las tropas oficiales. Ganada la guerra por los federales y firmado el Tratado de Coche, fue designado Presidente el Mariscal Falcón.

El gobierno de la Federación, no lleno las expectativas,  el descontento  la desilusión y el mal manejo de la cosa pública, llevaron a que el gobierno de Falcón tuvo que enfrentar 97 movimientos armados, entre ellos tres de Ejércitos bien organizados y con buenos pertrechos, uno de ellos triunfador, la llamada Revolución Azul, (nuevamente una fusión de Liberales y Conservadores) liderada por el general José Tadeo Monagas.

REVOLUCIÓN AZUL NUEVAMENTE.

José Tadeo tenía entonces 83 años, en el “Manifiesto del Roble” el 25 de marzo de 1868, realiza un análisis amplio del país y justifica su actitud revolucionaria, decía: “Venezuela es el país más desdichado de sur América y analiza. (…) una riqueza devorada por la incuria del presente o por los duros golpes de la guerra”…las industrias paralizadas”…nuestros puertos solitarios, el comercio desmoralizado…”La suspicacia y el odio depravan las almas”… y concluye en una especie de autocrítica “todos hemos contribuido a esa obra de desgracia”

El 26 de junio entró la Revolución Azul a Caracas, derrocando al Presidente Manuel Ezequiel Bruzual, quien fuera perseguido hasta Puerto Cabello y herido por José Ruperto Monagas, pudo ir a Curazao, donde moriría dos días después, Fue el primer Presidente en morir en el ejercicio de su cargo en una acción revolucionaria. La Revolución Azul inicia su gobierno el día 27 de junio de 1868, designando como Presidente Provisional a Guillermo Tell Villegas, José Tadeo ejerce la Presidencia indirectamente como cuando su hermano José Gregorio, al iniciar el gobierno se viene al occidente, ocupa Valencia y restablece la paz en Puerto Cabello.

En Valencia, el Concejo Municipal pasa a considerar la llegada a esta ciudad del general Monagas[11]  “Sesión extraordinaria del 12 de julio de 1868 Terminada esta materia, la presidencia excitó al cuerpo a que se ocupara de nombrar una comisión de su seno con el objeto de salir a encontrar al general. José Tadeo Monagas al saberse su aproximación a esta capital. El Diputado Villegas con el carácter de urgencia y con su apoyo a la siguiente moción: El Concejo disponga una comisión de su seno para que salga a recibir al general José Tadeo Monagas al saber su aproximación a esta ciudad con el objeto de (felicitarle) cumplimentarle en su carácter de general en jefe de los Ejércitos de la revolución” Se entró a estimar previamente la urgencia de la moción y resulto aprobada. La presidencia nombro para componer la comisión a los Diputados, González, Delgado, Cárdenas y Villegas.

Es el Ayuntamiento valenciano  la institución que diez años atrás aupó por medio de una asamblea en la Iglesia de San Francisco de Valencia, la revolución del general Julián Castro contra el gobierno de Monagas, hoy toca, no felicitarle, sino cumplimentarle en su regreso a la primera Magistratura,  es el destino humano. El documento citado pertenece al Cabildo de Valencia.

Los últimos días del general Monagas no se encuentran en muchas de las historias que hemos revisado, no hay detalles sobre su postrera enfermedad y su paso y vivencias en nuestra ciudad, sin embargo hemos encontrado en documentos médicos referentes a dicho suceso los cuales relacionan a Valencia con los últimos padecimientos del general José Tadeo Monagas.  Es posible que la fecha de la sesión del Ayuntamiento valenciano, el 12 de julio de 1868, corresponda a la fecha de llegada de los Ejércitos revolucionarios en su paso a Caracas, suponemos que en el mes de agosto está Monagas en Valencia, al parecer tuvo un cuadro catarral en Caracas, cosa que según sus familiares era frecuente y cuando llegó a nuestra ciudad no estaba todavía curado y presentó cuadros de fiebre intermitente, fiebre “paludosa” que contrajo durante su paso por los valles de Aragua, llenos de “miasmas palúdicas”  fue tratado por el Dr. Zuloaga. Se realizó una junta médica formada por los doctores, Zuloaga, Cárdenas y Codecido, quienes resolvieron sacarlo de Valencia y llevarlo a una hacienda cerca de Naguanagua, llamada “Tarapío”

Posteriormente acordaron llevarlo a “Los Sauces” a ¾ de legua de Valencia, allí mejoró.  El Dr. Pedro H. Hernández fue enviado por el gobierno nacional y se decidió llevarlo a “La Guaira” al mejorar. Al evidenciar mejoría salió la comitiva de “Los Sauces” y se detuvo en “Las Trincheras” para almorzar y luego en “El Cambur”, para cenar y dormir. Al día siguiente almorzaron en “El Palito” y siguieron para “San Esteban” donde pasaría varios días, pasó a Puerto Cabello embarcándose en el vapor de guerra francés “Surcouff”, llegando a La Guaira al día siguiente.

En La Guaira pasaría varios días y se decidió por la junta médica llevarlo a El Valle donde llegó el 24 de septiembre de 1868,  donde mejoró. Mes y medio estuvo en esta población cercana a Caracas donde mejoró “visiblemente”. En uno de sus paseos en coche, se resfrió, por motivo del clima húmedo y frío y reaparecieron sus síntomas respiratorios los cuales se agravaron hasta desarrollar una franca neumonía de la que no se recupero, falleciendo el día 18 de noviembre de 1868 a las 9 y 56 de la noche.

Su muerte de causa natural a sus ochenta y tres años, por una pulmonía, constituyó el fin del gobierno e influencia de los Monagas en la vida de la nación, ahora el hombre fuerte se llamaría Antonio Leocadio, igual que su padre. Doctor y general Antonio Guzmán Blanco.

El Concejo Municipal de Valencia, para no quedarse atrás, resaltó en un punto de la agenda de ese día el siguiente comentario: En la sesión del día 23 de noviembre de 1868, numerado como N° 4, dice así:

De una nota del secretario de estado, acompañado de un impreso en que corre el Decreto expedido por el gobierno avistas del fallecimiento del Benemérito General en Jefe José Tadeo Monagas para que aquel tenga su cumplimiento en la parte concerniente al municipio. Luego se consideraron los puntos: “En consideración el número cuatro El Dr. Betancourt propuso que el jefe municipal como órgano de este cuerpo conteste al Presidente del Estado la nota pasada, significándole en ella el justo cuanto profundo sentimiento que experimenta por la infausta nueva de la muerte del Benemérito General en Jefe José Tadeo Monagas y que el Concejo asistirá en cuerpo a las honras fúnebres que en homenaje y justo tributo ha decretado el Gobierno a los restos venerables del prócer” cerrado el debate se aprobó[12]

CONCLUSIÓN.   

La vida del general José Tadeo Monagas, es representativa de su época y de  las luchas que le tocó desarrollar o adaptarse a ellas. Hemos destacado que fue un hombre paciente, cualidad no frecuente entre nosotros, con un valor a toda prueba y con buena salud que le permitió llegar a la  edad avanzada de 83 años. Como gobernante, hemos visto su tendencia personalista y autoritaria, indudablemente originada en su experiencia militar y de combatiente.

Su vida es un ejemplo del vivir, con pasiones, relaciones  familiares, amigos y enemigos, constituye  un espejo donde vernos y un cristal para ver a través de ello a otras vidas y aunque la historia no se repite, si enseña y eso es la experiencia. Como hemos destacado nuestra ciudad estuvo cerca de las vicisitudes del general Monagas, la “Primera lanza de Venezuela” como dijera en una oportunidad  El Libertador.  Su última enfermedad fue en parte tratada en Valencia –cosa que desconocíamos-  y existe una relación importante de tratamientos y medicamentos empleados que ameritan nuevos estudios.

Agradecemos infinitamente su paciencia y bondad. Nuevamente muchas gracias.



[1] Gómez, Carlos Alarico. (2006) José Tadeo Monagas. Biblioteca Biográfica Venezolana. P. 9

[2] Guillermo Morón, (2011) Historia de Venezuela. Edit. Los Libros de El Nacional. Caracas, Venezuela P. 147.

[3] Ibídem.

[4] Manuel Alfredo Rodríguez. (1975) La estadística en la historia de Venezuela. BANH. Caracas. Venezuela P.141

[5] Ramón Díaz Sánchez. (1968)  Guzmán, Elipse de una ambición de poder. Edit. Edime. Caracas, Venezuela.

[6] Asdrúbal González S. 1997.  Pedro Carujo, en Diccionario de Historia de Venezuela. Fund. Polar, Caracas Venezuela. P. 711

[7] Adolfo Blonval López. 1971. Prólogo.  Juicio y Sentencia de Pedro Carujo

[8] Luisa Galíndez. 1984. Historia de Valencia. Siglo XIX. Edit. Alfa gráfica. Valencia Venezuela. P.35.

[10] José Gil Fortoul, 1967. Historia Constitucional de Venezuela. T.3. V edición. Talleres Eosgraf, S. A. Madrid, España. P. 93

[11]  http://hdl.handle.net/123456789/1747  Acta del Ayuntamiento Valenciano.

[12] http://hdl.handle.net/123456789/6879 Acta del Ayuntamiento valenciano.