Introducción

En el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Caracas se encuentra un expediente sobre las constituciones fundacionales de la Cofradía del Carmen y  de las Benditas Ánimas del Purgatorio de la Parroquia San Joaquín de Mariara.  Es un documento cuyo contenido está dividido de la siguiente manera: 1º. Lista de los primeros hermanos numerarios[1], 2º. Carta del padre Saubens, dirigida al  Arzobispo de Caracas, solicitando la licencia para la erección canónica de la Cofradía (02 de junio de 1811), 3º. Decreto de Erección de la Cofradía (26 de junio de 1811), 4º. Las Constituciones de la Cofradía (05 de diciembre de 1811) y, 5º. Acta de la primera reunión de los cofrades realizada en la Iglesia Parroquial (10 de diciembre de 1811).

La lista de los primeros cofrades contiene los apellidos de las familias  que durante el resto del siglo XIX  hasta fechas recientes vienen conservando el culto y devoción a la Virgen del Carmen. Además, la presencia de estos apellidos ha sido unas de las razones que nos diferencia con otros pueblos con relación al arraigo de identidad cultural que conservamos y defendemos como el tesoro más preciado  que comunidad alguna ha tenido.

La trascendencia que tiene este documento radica en el testimonio histórico de los primeros pasos en la construcción de los cimientos en donde se levantó nuestra devoción Mariana, en la advocación de Nuestra Señora del Carmen[2], de allí se explica como un pueblo organizado cuyo nombre se lo dio el patrono de su Iglesia Parroquial[3], siempre la devoción, festividades y culto estuvo centrada en la imagen de la Virgen del Carmen.

Sin duda alguna que San Joaquín ha  estado signado desde sus orígenes por la protección maternal de María Santísima, en su primer título que tuvo en el mundo, la del Carmen; pues antes de nacer su majestad a la tierra, ya era venerada por este nombre  Aunque nuestros objetivos son otros, queremos dejar sentado que el objeto de la verdadera devoción de esta advocación Mariana es ser el medio más eficaz que tenemos para llegar al centro de nuestra fe en la persona Jesucristo.

En la carta que dirige el padre Saubens[4] a su superior  encontramos las siguientes premisas que son los precedentes de la Cofradía del Carmen:

1º. El reconocimiento de “…haverse  logrado la fundacn  de aquel Curato, fue sin duda el haberse colocado la Ymagn  de Ntra Sra del Carmen, para cuya poderosa intercesión se ha visto patentemte en varias épocas las vendiciones del cielo”.

2º. La decisión tomada  “Desde aquellos primeros años tube a bien, recomendar el culto de esta Ymagen a los Pardos de aquel vesindario, y no es fácil significar el esmero, devoción e interez conqe reunidos sus ánimos han procurado desempeñar tan Sagrada Oblig.n   así  en establecer sus fiestas, con el mayor culto y decencia, como en adelantar sus fondos por medio de un mayordomo que han elegido,  con lo qual han podido acopiar varias prendas y alaxas pa  el mejor culto y adorno de su Ymagen”.

3º. En virtud de lo señalado arriba, también manifiesta: “…que desde aquellos primeros años en que se dio principio a la  fundación del Curato, establecí una junta devota, con el título de Cofradía de las Animas…”(Negrita nuestra).  Las constituciones de esta cofradía se conformaron provisionalmente por propia iniciativa del padre Saubens. De allí que estas constituciones no fueron referencia a la hora de realizar las nuevas Constituciones de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen y Benditas Animas, a pesar que sus arreglos fueron para su gobierno y dirección.

Con estas tres consideraciones -de suma importancia para la comprensión histórica de la presencia Mariana en San Joaquín-,se va a desarrollar nuestro tema que se ha denominado: “Las  Constituciones  de  la  Cofradía  del  Carmen  de  San  Joaquín. Material para su análisis  de  su  adecuación  e  implementación a  una distinta realidad  histórica”.  Este trabajo está dividido  en cuatro partes, el cual intenta ahondar en el interesante testimonio dejado por el padre Saubens. En la primera parte, nos pasearemos por una reseña de los orígenes de la Parroquia Eclesiástica de San Joaquín, de reciente conmemoración por haberse creado hace 228 años; en la segunda hablaremos de la creación de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen y Benditas Ánimas, cuyo próximo año estará celebrando su Bicentenario. La tercera, se refiere a las relaciones de la Constitución formada por el padre Saubens, con la Constitución de la Cofradía del Espíritu Santo y Nuestra Señora del Socorro de Valencia. Para finalizar algunas notas de manera de conclusiones y, además lo oportuno de anexar tres documentos históricos: El Auto de Erección Canoníca de la Parroquia de San Joaquín, el Decreto de creación de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen y Benditas Ánimas del Purgatorio, y  las Constituciones de dicha cofradía.

La  Parroquia  Eclesiástica  de  San  Joaquín  de  Mariara

El territorio de los municipios Diego Ibarra y San Joaquín es una unidad territorial que  desde el punto de vista Geohistórico configura la región histórica llamada “Mariara”, por ello desde su fundación el Pueblo San Joaquín se llamará indistintamente: San Joaquín, San Joaquín de Mariara o, simplemente Mariara.  Esta región antes de ser parroquia eclesiástica pertenecía a la jurisdicción parroquial del Pueblo de Indios de Guacara.

La región histórica de Mariara, desde el punto de vista del espacio-temporal, permaneció como tal, desde 1782 hasta el año de 1957[5]. La omisión de esta realidad histórica ha sido motivo de graves imprecisiones en la interpretación, por ende en la enseñanza y comprensión de la historia local de los mencionados municipios, que comparten evidentemente el mismo origen.

La  Parroquia Eclesiástica de San Joaquín fue  creada mediante Auto de Erección Canónica, fechada el 18 de noviembre de 1782 en la administración episcopal del Obispo Mariano Martí. A la nueva parroquia se le erige bajo la advocación del Santo Patrón San Joaquín, cuyo territorio demarcado quedó conformado por los siguientes valles: Mariara, Cura y Hato Viejo[6], éste último ubicado al lado oeste, colindante de Guacara, es donde se encuentra asentada la mayoría de la población del actual municipio San Joaquín. Los valles en mención son los territorio naturales de lo que hemos denominado la Región Histórica de Mariara.

La razón de la creación parroquial se debe al crecimiento poblacional disperso, que se encontraba entre la jurisdicción territorial de la Parroquia San José de Maracay,  y  San Agustín de Guacara. Esta población se había generado por dos factores económicos: el primero, es el factor externo, motivado por la incipiente política Capitalista de los países colonialista de Europa y, el factor interno, por la  implementación de la diversificación de los productos agrícolas de exportación, iniciado a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. La introducción de manos esclavas, junto al de los indígenas y, el constante  poblamiento peninsular forjó un mestizaje  que, para finales del siglo XVIII, la población parda, que eran todas aquellas personas con variación de color de piel, representaba más del 70% del total de la población.

Después de dar cumplimiento a los procedimientos Diocesano del concurso  de elección, se designó al Pbro. Juan Rafael del Barrio Ferreira, como cura párroco de la nueva Parroquia de San Joaquín. En su gestión parroquial, entre los años de 1783 y 1793, sólo se logró construir una capilla de bahareque en medio de una disputa, por la elección del sitio más apropiado para la construcción de la Iglesia, con algunos vecinos de su comunidad parroquial. Esta situación unida a la constante ausencia del padre Barrio a sus deberes religiosos, el poco interés de organizar la nueva parroquia, lo llevó a someterse a juicio civil, por lo cual se vio obligado dejar el curato.

En sustitución del párroco Juan Rafael del Barrio es nombrado el padre Saubens, quien  comienza la segunda y más importante etapa parroquial de San Joaquín, su labor parroquial se da inicio en 1794 y se prolongará hasta 1825. Es por ello, la insistencia del padre Saubens, en el año 1811, en recordar la “fundación del curato” en los primeros años de su administración, pues había recibido el curato de Mariara con sólo el conocimiento de sus linderos.

Las actuaciones del padre Saubens fueron diligentes desde el mismo momento de tomar posesión de la Parroquia de San Joaquín, al año siguiente de su llegada, en 1795, comienza las gestiones en definir el lugar donde sería la sede parroquial.  Finalmente, el 3 de diciembre de 1795 se decide por el sitio de Punta Zamuro, logrando fundar el curato, en consecuencia al pueblo de San Joaquín. Seguidamente, se le dio al año siguiente la facultad de poner la primera piedra para la construcción de la Iglesia Parroquial. Ésta importante edificación se inauguró en el año de 1809.

Para finales de 1809, el padre Saubens manifiesta “…haber cumplido  la empresa que se dispuso realizar, y que consistía en la construcción de la Iglesia y la fundación del pueblo.” Al año siguiente ya el pueblo de San Joaquín estaba formado por más de ciento cincuenta familias arregladas y muchas casas de sólidos fundamentos.

La  Fundación  de  la  Cofradía  Nuestra  Señora  del  Carmen  y  Benditas  Ánimas  del  Purgatorio

La devoción y culto a la Imagen de Nuestra Señora del Carmen se venía obrando desde principio de la fundación del Curato, esto es lo que se desprende de la carta de solicitud enviada al Arzobispo de Caracas en 1811; también el padre Saubens en esos primeros años había recomendado el culto a los feligreses pardos y, al mismo tiempo los organizó en la Cofradía de las Ánimas.

Con este precedente, el padre Saubens señala que “…estas dos [Las Ánimas del Purgatorio y Nuestra Señora del Carmen] las que más afectuosamente abrazan aquellos fieles, y a que dedican sus limosnas,  suplico a V. S  Yltma  que atendiendo a esta buena disposición en que se hallan aquellos ánimos al culto  más reverente que resultará a la Reyna de los Ángeles; a la escases  de Ministro Eclesiástico que generalmte padesen  los Pueblos, y finalte al gran beneficio  que redunda a las Almas del Purgatorio, y siendo posible esta solisitud, se digne acceder a que se funde en aquella Yglesia  Parroql una Cofradía formal de Nuestra Señora del Carmen, y las Animas Venditas,…”

Para la fecha de esta carta han transcurrido 17 años de la llegada del padre Saubens, había cumplido de manera diligente sus responsabilidades de pastor que guía acertadamente a sus feligreses. Para ese tiempo la consolidación del pueblo ya era un hecho, la jurisdicción parroquial  había logrado obtener  rango político-territorial.  Esta nueva realidad social se logra a partir del 26 de agosto de 1802, con la creación del Tenientazgo de Mariara. Frente a la nueva entidad política estaba un funcionario nombrado por el Gobernador de la Provincia de Caracas, llamado Teniente de Justicia Mayor.

En virtud del comunicado enviado, en el año de 1811, el señor Arzobispo Narciso  Coll y Prat (1807-1822), responde el 26 de junio de 1811, mediante un Decreto en donde se da licencia para erigir la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen y Benditas Ánimas. Dicho decreto es recibido el día siguiente, en el Palacio del Supremo Gobierno, y una vez obtenido el consentimiento del Real Patronato y la correspondiente consulta al Teniente de Justicia Mayor del pueblo, se le devuelve al Arzobispo.  Cumplido con estas disposiciones legales, el padre Saubens, que se encuentra en la ciudad de Caracas, recibe el expediente para que proceda la ejecución del decreto del 26 de junio.

Las  Constituciones  de  la  Cofradía  de  Nuestra  Señora  del  Carmen  y Benditas Ánimas del Purgatorio

Para la conformación de  las constituciones de la Cofradía Nuestra Señora del Carmen y Benditas Ánimas, el padre Saubens propone al señor Arzobispo Coll y Prat  que “…se arregle por las qe tiene la Cofradía del Espíritu Santo, y la Madre de Dios del Socorro en la ciudad de Valencia, quitando, o añadiendo lo que sea conveniente y conforme a las circunstancias a aquel Pueblo…”

El padre Saubens, al igual que su familia, estaba familiarizado con la Devoción de Nuestra Señora del Socorro[7],  de allí que  la iniciativa de  componer los reglamentos emulando la Cofradía del Socorro no era de extrañar; para la fecha, la Cofradía del Socorro era una institución con vasta experiencia en la práctica asociativa de fieles laicos que se acogen a la protección de María Santísima con el propósito de honrarla y propagar su culto. Además, su origen fundacional era de los estratos sociales conformados por los negros, mulatos e indios de Valencia, no muy distinto en su forma de vida de los pardos del pueblo San Joaquín de Mariara.

Las constituciones de la Cofradía del Socorro utilizada por padre Saubens será la segunda, de fecha de aprobación 26 de noviembre de 1752, formada por un preámbulo y veintitrés constituciones. En la adecuación que se realizó para la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, sólo se redujo a veintidós el número de constituciones.

En el preámbulo de la Constituciones de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen comienza recordando la disposición del Arzobispo de Caracas, Dr. Narciso Coll y Prat, del 26 de julio de 1811, donde se aprueba erigir en la Iglesia de San Joaquín una cofradía con el título  de “Nuestra Señora del Carmen y las Ánimas Benditas”, a solicitud del gremio de pardos.  En ella se hace hincapié  “… segn que desde los principios de la fundación de esta Yglesia han tenido a su cuidado, el culto de la referida  Ymagn…”

En la primera constitución se formula la razón de fundar  la cofradía en San Joaquín, en donde se encuentra colocada la Imagen de la Virgen del Carmen. Es en la imagen piadosa de la Virgen, en donde gira el culto y devoción a María  Santísima; muchas veces distorsionada por los mismos cofrades que le dan preponderancia a la talla, vestimentas y demás adornos.

La conformación de los miembros de la cofradía está diferenciado por los hermanos mayores y menores.   El principal cuerpo  formado por cinco hermanos mayores del gremio de pardos, en los hermanos menores eran admitidas las personas de ambos sexos de cualquier casta social.

La primera actividad de la Cofradía quedó asentada en el  acta del diez  de diciembre 1811, eran ciertamente, aquellos  tiempos de guerra, sin embargo más oportuna que nunca llegaba esta práctica religiosa. En el día de la reunión se efectuó  como el padre Saubens lo señala:”…con presencia del TenteJusta Mor territorial comisionado pa el asunto, estando todos juntos [los cofrades] en la nave principal de este Sto Templo los exzorte e hise presente lo mandado pr  el Yltmo Sor. Arzobispo, leyéndoles en boses inteligibles las veinte y dos constituciones, que pr su comisión, he formado pa su instrucción y aceptación; en su intelga dijeron: que mediante a estar adequada y conformes dhas constituciones, con los sentimientos religiosos, que los anima, y ha mobido a tan sagrado fin, desde luego, las adoptan, reciben y obedesen, dando como dan a la Reina de los Angeles infinitas alabasas, honor y gloria, pr tan alta misericordia…”

Conclusiones

No sólo se le debe al padre Saubens sus desvelos en ver construido la Iglesia Parroquial y la fundación del pueblo de San Joaquín, sino también haber implantado la fe, culto y devoción de la Virgen María en su título del Carmen. Apenas comenzamos a entender la inmensa deuda que tenemos los sanjoaquineros  con el padre José Damián Saubens,  figura que fue determinante en establecer lo que hoy somos, una sociedad con fuerte identidad cultural.

La Imagen de Nuestra Señora del Carmen, que aún se conserva en la Iglesia Parroquial de San Joaquín, es un hermoso patrimonio colonial que se remonta a la fundación del pueblo, cuya devoción y culto está en lo más hondo de los cimientos de  su sólida Iglesia material.

Las Cofradías del Socorro de Valencia y de Nuestra Señora del Carmen de San Joaquín se encuentra con una estrecha relación de origen y, del  vínculo en que nos unen de ser modelo para la organización de la Cofradía del Carmen.

Las raíces profunda en que fue sembrada la devoción y culto a la Imagen de la Virgen del Carmen, es la  respuesta de por qué, si el nombre del pueblo o municipio es San Joaquín, las fiestas patronales se realizan, por todo lo alto, en honor a la Virgen del Carmen.

Anexos

DOCUMENTO  Nº  1

                Auto de Erección Canónica de la Parroquia San Joaquín de Mariara

 

                                    AHAC, Sección: Parroquia

Carpeta  Nº  58,  Documento  Nº 13,   pp.  566-567

Caracas, 18  de  noviembre  de  1782

En la Ciudad de  Caracas a diez y ocho de noviembre de mill settecs ochentta y dos años: el Sr Dr  DnGabriel Jph  Lindo, Presbytero graduado en ambos dros y en Sagrada Theología Cathedrático  de  Moral  Prattico, Comissario del Santto Officio de la Inquisición,  Examynador Synodal de estte Obpdo, Juez  Provor  y  Vicario  Genl  en  él por el Yltmo señor Dr  Dn Mariano Martí (mi Sr) Digmo Obpo de estta Diócesis del Consejo de su  Magd  Etcétera.  Haviendo vistto los autos obrados sobre la divissión, separación, erección y desmembración del Valle de Mariara, que se halla agregado al Curatto de Guacara, con consenttimientto que para ello precedió del Sr Vize Pattrono Regio de estta  Prova  assi para el deslinde, como  para el  prorrateo del esttipendio, y oblatta del  Cura que ha de servir estta nueva ygl su  S dijo: que aprovando como aprueba los Linderos de estte nuevo Curatto, que son por el orientte, el sittio, que llaman la Cabrera, lindero del curatto de Maracay; por el ponientte donde comienza la Legua de los Yndios, Linderos de Guacara, por el Nortte la cumbre de la serranía de la Costta;  y  por el Sur la orrilla de la Laguna de Valencia. y el prorrateo hecho enttre los vecinos de la cantidad de doscienttos y  nueve ps para el esttipendio y oblatta del Cura, interponía e interpuso su authoridad y Decretto judicial de la que usando hacía e hizo desmembración, separación  y divissión del expresado valle de Mariara, y sittios comprehendidos bajo los limittes demarcados, y erigía, y erigió a mayor honrra y gloria de Nro Señor  Jesuchristto y  su  Sma Madre la siempre Virgen María, en nueva Parroquia la Ygla que es o fuere de  dho. Valle de Mariara vajo la invocación y título de Sn Joachin; y nuevo Curato Rural del  Rl Patronatto en el terreno demarcado, que le señalaba y señaló  por feligresía con territtorio jurisdiccional y espiritual, concediendo a sus moradores, havitadores y vecinos plena y libre potesttad de tener en  dha Yglesia y Parroquia, Cementerio, fuente Bautismal, campanario, campanas y demás insignias demostrativas de su Parroquialidad con ttodos los dros. y privilegios, que le competen, y de que deben gozar las Parroqs legítimamente erigidas con la obligación de acabarla, construirla,  perfeccionarla y adornarla  en ttodo, según y cómo se proyectarse por los Perittos y Comisionados, reedificarla en todo tiempo y bolverla a construir  de nuevo, ornamentándola siempre que necesario sea, y  pagar y hacer bueno y exequible al Cura el estipendio señalado de doscienttos y nueve p.s annualmente para su congrua,  substentación, pan, vino, y cera conforme al Prorrateo hecho, relevando como relevamos a los Hacendados Estipendiados de la paga de los dros de casamamienttos[sic], bautismos y entierros menores de sus hijos y Esclavos, quedando, como desde luego declaramos obligado el dho vecindario a reinttegrar la cittada Congrua en el caso, que por algún acontecimientto faltare y para que se proceda a la provissión de estte Curatto se libran Edictto Convocattorias con participación del Sr Vize Pattrono Regio, que practicará el presentte Vize secretario con el recado y venia  de  esttilo dejando en su poder testtimonio de estte auto, con cuya inserción y prorratteos hechos se libre  despacho  a su tiempo a el Cura de estta nueva Parroquia,  para que haga poner por caveza el Libro de gobierno de aquella Yglesia y a su continuación el inventario de ttodas las alhajas ornamenttos y Vasos Sagrados. Y por estte  assi  su Señoría lo proveyo,  mando y firmó en que doy fe.

Dr  Gabriel  Jph  Lindo

[Rúbrica]

Antte mí

Miguel de Trimo

Vice  So

[Rúbrica]

En veinte y tres de Nove de dho año se Libraron los Edictos y se fixo el de la S.ta Ygla Cathl habiendo precedido la participación del S Vize Pattrono Regio con el recado y venia de estilo doy fe y de que entregue el testimonio=    Trimo

Vice So

                                                                                                                                             [Rúbrica]

DOCUMENTO Nº 2

Decreto de creación de la Cofradía Nuestra Señora del Carmen y Benditas Ánimas del Purgatorio, del Pueblo San Joaquín de Mariara.

AHAC, Sec. Cuentas y Cofradías

Legajo nº 74, s/f

Caracas, 26 de junio de 1811

Por lo que a Nos toca damos licencia para la erección de una Cofradía bajo la invocación y título de Nuestra Señora del Carmen y de las Benditas Ánimas del Purgatorio en la Iglesia parroquial del Pueblo de Mariara del Vicariato de la Cuidad de Valencia por el Gremio de Pardos de aquel Territorio, como se pretende, en el supuesto de que los pretendientes y demás sugestos que se les asociaren a este laudable objecto deberán hacer a su ingreso competente contribución con que se forme el fondo con que ha de sostenerse la cofradía. Y damos la comisión y facultad necesaria al Cura exponente para formar las Constituciones y Reglas de su gobierno, las quales formadas convocará a Junta en su Iglesia a los mismos pretendientes para su aceptación. Y a fin de que por lo tocante al Real Patronato, si le pareciere al Supremo Poder Ejecutivo se conceda igual licencia, y se nombre persona que presida aquella Junta, pásese este expediente a Su Alteza por medio del  Señor Secretario del Despacho de Gracia y Justicia, con el oficio de estilo.  En inteligencia de que consta estar ya fundada en la misma Iglesia  la Cofradía del Santísimo Sacramento por los Vecinos Blancos.

Narcizo Arzobispo de Caracas

[Rúbrica]

DOCUMENTO Nº 3

Las Constituciones de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen y Benditas Ánimas del Purgatorio (1811), formada por el Pbro. José Damián Saubens, párroco de San Joaquín (1794 -1825).

AHAC, Sec. Cuentas y Cofradías

Legajo nº 74, s/f

San Joaquín, 05 de diciembre de 1811

El Prebo Don José Damián Saubens, Cura Párroco de el pueblo de San Joaqn de Mariara; en obedecimtode lo mandado en el auto, que antecede, de veinte y seys de Junio de este presente año, en el qual se me ha comisionado pr el Ylmo Sor Dor Don Narciso Coll y Prat, dignísimo Arzobispo de  esta Archidiócesis, pa formar las constituciones, que han de gobernar la nueba Cofradía, que se ha serbido erigir en esta Yglecia del Sr.  Sn. Joaq.n, con el título de Ntra Sa del Carmen, y las Animas benditas, a pedim.to del gremio de Pardos de este territorio, seg.n que desde los principios de la fundación de esta Yglecia han tenido a su cuidado, el culto de la referida Ymagn, y deseando cumplir esta comicion con toda la puresa de intención, que merese un asunto de tanta importancia, y de que realmte pende la perpetuidad y aumento de este culto; la buena unión, y caridad entre los herms; y  grande número de sufragios por las almas del purgatorio; desde luego, pa el mejor desempeño de este encargo, imploro desde ahora los aucilios de la dibina gracia, pr medio de María Sma Ntra Sa  a quien  unicamte  consagro los afectos de mi corazn, que no han sido, ni son otros sino que su culto, se extienda  entre los homb.spa qe todos alaben sus grandesas, en esta virtud, y animado con su poderoso Patrocinio, doy principio a las referidas constituciones; las cuales son como sign

1º.- Que permanesca fundada dha Cofradia en la Yglecia Parroquial del Sr Sn Joaqn de Mariara, en donde está colocada la Ymagn de Ntra. Sa, sin que en tpo alguno sea lícito trasladarla a otra Yglecia, sino pr causas muy poderosas, qe unicamte deberá conocer y determinar el Ylmo Sr Arzobispo de esta diócesis.

2º Yt.  Que el cura Párroco de dha Yglecia, sea el Capellán de la Cofradía, y pr tanto será el principal protector de ella, cuidando de su conservación, y aumto; celando el puntual cumplimto de estos estatutos, celebrando las funciones del culto de Ntra Sa, y dignándose en obsequio de tan Soberana Reina, asistir a todos los cabildos, qe hicieren los herms pa  qe con su respeto, y paternales amonestaciones, se ebiten  los disturbios; y se allanen las dificultades que puedan ocurrir, a fin de que se conserbe  spre  la paz, y tranquilidad.

3º. Yt. Que el pral. cuerpo de esta Cofradía, sea veinte y cinco hermanos mayores, del gremio de Pardos, los quales deberán bestir una túnica blanca, con escapulario morado, en que deberá estar bordado el escudo de Ntra Sa, y otra túnica negra, pa los entierros, con escapulario, también negro, y estos deberán dar a su ingreso, tres ps y una libra de cera, y media libra cada año, en calidad de tributo.

4º. Yt. Que en calidad de herm.s menores puedan ser admitidas todas las personas de ambos sexos, de cualquier calidad, que sean; los quales deberán dar a su ingreso ocho r.s de plata al fondo de la Cofradía, y cada año dos r.s de tributo; pero si fueren pobres, serán admitidos con quatro rs; y aun de pura grasia, si no pudieren dar nada, mas, estos, quedarán pribados del sufragio de misa, y lo mismo los que se asentaren en la ora de la muerte, en cuyo tpo. no será admitida persona alguna de hermo may.r, y pa saber a quién corresponde el sufragio de misa se notará en el libro de asientos y lo que cada hermodiere a su ingreso.

5º. Yt. Que segn lo mandado en el año de mil ochocientos, y cinco, pr el Ylmo Sor. Dor Dn Franco de Ybarra, dignísimo Arzobispo, que fue de esta Diócesis, (y en paz descanse)  deberá tener esta Cofradía un libro de cabildos, que se custodiará en el archibo de esta Yglecia, y otro de hacientos de herms que mantendrá el mayordomo, más dcho. mayordomo no podrá haser aciento alguno sin conocim.to del cura protector, y que se ponga pr diliga en el libro de cabildos, y pa este efecto el mayordomo, con un diputado concurrirá a la casa del Cura Párroco, y protector el primer  sábado de cada mes, con la lista de todos los que en aquel mes se hubieren de anotar, se pondrá la diliga dha que firmará el cura, mayordomo y diputado, y luego pasará a dhos hermanos al libro de acientos, según las letras a que pertenezcan con expresión de lo que dieron a su ingreso.

6º. Yt.  Que los herm mayores bistan las túnicas blancas en la festividad de Ntra Sa  en que hubieren de concurrir, o quando fueren combidados pa otras festividades, y de las túnicas negras en los entierros, y funerales a que hubieren de concurrir hasi los mayores, como los menores traheran  spre al cuello el escapulario de Ntra Sa que se acostumbra.

7º. Yt. Que igualmte unos, y otro, resen todos los días en honor de Ntra Sa, la estación    acostumbrada, de siete Padre Ntros y Abes Marías gloriados, y los días miércoles y sábados, la resaran dobles, en lugar de la abstinencia, y cada semana resaran una parte del rosario en sufragio de las ánimas del Purgatorio.

8º. Yt. Que todos los años, el día diez, y seys de Julio, se haga pr la Cofradía, la fiesta de Ntra Sa del Carmen, con bispera (si acaso de pudiere), Sermón, y con toda la solemnidad, que sea posible, en cuyo día, se confesarán y comulgaran todos los herms pa ganar la indulg.a que está consedida; en este mismo día, se comensará la novena, conforme se ha acostumbrado, encargando al mayordomo que estos nuebe días se cante la misa de Ntra. Sa,  a cuyo efecto agenciará devotos, en quienes repartirlas.

9º. Yt. Que el día de la conmemoración gral de los difuntos, se haga pla Cofradía, la función solemne patodas las almas del Purgatorio, comensando el día antes, con vigilia y prosecion, en que asistirá con cera toda la hermandad, y el día sigte se cantará vigilia, misa solemne, y prosecion; del mismo modo se confesarán y comulgarán, o bien en el día anterior pa que ganen las indulgencias, y las apliquen pr las benditas almas.

10º. Yt. Que el lunes sig.te de la conmemoración gral. se haga un Anibersario con vigilia, misa cantada, y prosecion; al qual asistirán todos los herms, y se aplicará ptodos los herms, y bien hechores difuntos de este Cofradía.

11º. Yt. Que desde ahora pa quando la Cofradía tenga más fondos, queda ordenado que todos los lunes de cada semana, se hagan aplicar una misa, pr las Almas del Purgatorio, y después de ella, se haga la prosecion, con responsos, pdentro de la Yglecia, y lo mismo se ordena pa entonses; en quanto a la misa semanal de Ntra Sa descubierta con seis belas, de a media libra, la qual se aplicará pr todos los herms, y bien hechores vibos; y difuntos.

12º .Yt. Del mismo modo, se ordena desde ahora pa quando aya proporcion, que esta Cofradía tome a su cargo, y cuidado el desempeño de una de las proseciones de la Semana Sta, pues todo se ordena al culto dibino, y bien espiritual de las almas, pa cuyo efecto podrán recoger sus limosnas, quedando al cargo del Cura Párroco, en unión de los herm.s el determinar el día, que hubiere de ser.

13º. Yt. Que todos los años, la Dominica sig.te a la fiesta pral. de la Birgn que es el día diez, y seis de Julio, se junten a cabildo todos los hermanos mayores, en la Sacristía, con asistencia del cura Párroco, quien desde luego, procurará primo exortarlos caritatibamte a que den sus botos sin manejos y fines particulares, y de esta suerte, se procederá a la elección de un mayordomo, la qual no se tendrá prlegitima, sino recayeren en el electo, más de la mitad de los sufragios, en cuyo caso solamte se tendrá prelegido el mayordomo, y se asentará la diliga en el libro de cabildos, y así  mismo en el propio cabildo, se elegirá a pluralidad de botos, una mayordomía, y dos diputadas de las herms  mugeres  pa que en todo el año cuiden del aseo, y limpiesa de la Birgen, y su altar, la bistan, y adornen, pa las festibidades; y corran también con la última fiesta de su Nobenario, que spre. ha sido costumbre que la hagn las mugeres; a cuyo efecto recogerán sus limosnas entre las demás.

14º. Yt. Que el mayordomo electo, reciba dentro de ocho días, y pr un imbentario formal, autorisado pr el Cura Párroco, todos los bienes, alajas, y muebles, de la Cofradía, pa que los guarde, bajo su responsabilidad, y tenga dro dho mayordomo a gastar de los fondos de la Cofradía pr si solamte hasta la cantidad de cien ps en todo lo que sea combeniente, al culto de la Birgn, aumento de los interés, y desempeño de las obligaciones impuestas; pero habiéndose de gastar mayor cantidad que la dha, se combocará a cabildo pa la unánime determinación; y caso que sea cantidad considerable a juicio prudente, no se resolberá nada sin dar parte al Ylmo Sor. Arzobispo, pa que recaiga la Superior determinación; hasi mismo el dho mayordomo cumplido el año de su empleo, rendirá sus  cuentas con sus respetibos comprobantes en el modo, y orden que prebiene  la constitución 145, en el libro 2º  titulo 6º de las Sinodales de este Arzobispado, adbirtiendo también, que el dho mayordomo, no podrá gastar de los ingresos de los hermos pr que estas cantidades deben yrse juntando, y empleando en bienes raises, que fructifiquen a la Cofradía.

15º. Yt. Que el Domingo sigte  a la conmemoración de los difuntos, reunidos los herms,  en cabildo, del mismo modo, que antes se ha dho elijan a pluralidad de botos, quatro diputados, pa qe recojan en todo el año las limosna, en los departamtos,  que el mayordomo le señalare; un Alguacil, cuya obligación y encargo será citar los herms quando hayan de juntarse a cabildo, pa lo qual el mayordomo, y no otro, le dará las ordenes necesarias; también deberá citar quando los herms hubieren de concurrir a algnentierro, y todas las beces, que el mayordomo le ordenare la citación.  Así mismo, deberá quedar en este día elegido también un Sacristán, que cuide y corra con todos los muebles, y tratos de la Yglecia, pertenecientes a la Cofradía; descubra spre la Birgn quando sea necesario, que deberá ser con seis belas de a media libra; ponga los bancos pa los cabildos, la tumba, y paño pa los entierros, y funerales, corra con la cera, y la reparta, saque los Rosarios y recoja las limosna de ellos, los quales ministerios deberán spre destinarse en sugeto de los mismos herms mayores, que son los  que tienen vos activa, y paciba.

16º.  Yt. Que cuando alguno de los herms enfermara, sean todos caritatibos en acompañarlo, cuidarlo, y socorrerlo, y si fuere hermo mayr  y hubiere de administrarse, todos los demás acompañarán al Sto Viatico, de túnicas blancas, y cera en las manos, y si acaso muriere, sea el hermo mayr o menor acompañarán su entierro de túnicas negras, y cargarán su cadaber,  y lo hecharán en el hoyo como hasta ahora lo han acostumbrado, y resaran todos en sufragio de su alma, una parte de Rosario, y oirá cada uno una misa.

17º. Yt. Que tenga la Cofradía un Guion con la  Ymagen de Ntra Sra pa llebar quando salga la hermandad acompañar algn entierro, y que pa el mismo efecto tenga unas Andas muy desentes, y paño negro con que se conducirán los cadaberes de todos los herm.s, y caso de que alguno no siendo hermo quisieren balerse de las Andas y paño de la Cofradía pa conducir el difunto con más desencia, pagarán al fondo de la Cofradía ocho rs.

18º. Yt. Que luego que haya muerto algn hermo de los mayores, se le hará cantar una misa con vigilia, y responso en que deberá asistir la hermandad, con cera, y si fuere hermo menor la misa será resada.

19º. Yt. Que falleciendo alguno de los herms mayores, pa entrar otro a ocupar su lugar, sea pr botacion de toda la hermandad mayor, pa cuyo efecto, el mayordomo formará una lista de todos los pretendientes, y cumplido un mes, combocará a cabildo, pa la botacion, quedando electo pr hermo, aquel que tubiere la mayoría de sufragios, cuya diliga se pondrá en el libro de cabildo; se le dará abiso, al qefuere electo, pa que haga su túnica, la que le bestiré el Cura Párroco, presedida la bendición.

20º. Yt. Que luego, que se haya establecido esta Cofradía, el mayordomo hará haser un Padrón de todos los herms cofrades, que hay en este territorio, y los colocará en el libro de aciento, según las letras, a que pertenescan pa que disfruten los beneficios de esta Cofradía, menos la misa, que se manda después que mueran, pues pa gozar de ella, deberán dar quatro rs al tpo de su incorporación en esta Cofradía, y el mayordomo lo anotará pa su conocimto.

21º. Yt. Que el mayordomo sea cuidadoso en recoger al año todos los tributos de los hermanos, pues si acaso se pierden pr su omisión, será responsable de ellos, y si acaso alguno de los herms no pagará por tres años seguidos, siendo bastante requerido, se le podrán negar también todos los beneficios de la Cofradía.

22º.  Yt. Que si acaso con el curso de los tpos se hiciere impracticable alguna de las constituciones, o combenga añadir otras, se represente pr el mayordomo con informe del Cura Párroco al Ylmo  Sr. Arzobispo, pa que ordene lo que sea combeniente sobre el caso.

Fuentes

Primaria

Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Caracas (AHAC)

Secundaria

Del B.G., Albino. (1960). Historia del Escapulario del Carmen. Bogotá: Ediciones Paulinas.

Díaz, Evencio; García, Antonio y Coronel, Eliecer. (1997). La Parroquia Eclesiástica de San Joaquín. Venezuela: Edumar S.R.L.

Fadul Buysse, Leopoldo. (2008). Documento para la Historia de la Pontificia Real y Muy Venerable Cofradía del Espíritu Santo y Nuestra Señora del Socorro. Valencia. Venezuela: Impresos Rápidos, C.A.



* Ponencia presentada en la II Jornada de Historia Eclesiástica “La Presencia de la Virgen María en la historia eclesiástica carabobeña”, efectuada los días 19 y 20 de noviembre de 2010, en el Centro de Interpretación Histórica, Cultural y Patrimonial de la Universidad de Carabobo(Antigua Facultad de Derecho).

**  Sanjoaquinero. Nació en Valencia-Venezuela (1967), realizó  sus  estudios  de  primarias  y  secundarias  en  San  Joaquín,  y  superiores  en  la  Universidad  de  Carabobo.  A partir  de  2003  ejerce  el  cargo  de  Cronista  Municipal de San  Joaquín.  Pertenece  a la  Asociación  de  Cronistas  Oficiales  de Venezuela(ANCOV)  y  Asociación  de  Cronistas  Oficiales  del   Estado  Carabobo.  Es  presidente  de  la  Sociedad  Divulgadora  de  la  Historia  Militar  de Venezuela, Capitulo San Joaquín;  y  miembro honorario de la  Sociedad Bolivariana  de  San  Joaquín.   Ha  publicado  el ensayo biográfico “El Padre  Domingo  Segado  y  los  Carmelitas  Descalzos  en  San  Joaquín” y,  coautor  del  libro  “La Parroquia  Eclesiástica  de  San  Joaquín.

[1]Agustín Casares, Fernando Monasterio, Juan Jph Thovar, Valentín Saubens, Fermín Pérez, Jph Eusevio Aponte, Felis Thovar, Facundo  Thovar, Gregorio Antonio Dias, Ydelfonso Cerrano, Placido Silva, Francisco Escamillo, Anicacio Olivares, Matías Machado, Candelario Colmenares, Francco AntoJimenes, Faustino Vasques, Juan Jph Castillo, Guillermo Olivares, Antonio Faxardo, Juan Ygnacio Nieves, Alexandro Nieves, Migl.Camacho, Jph Antonio Torres, Santos Arteaga, Rosa Caldera,  Bernardo  Caldera, Felipe Quiñones, Juan Eugenio Vargas, Antonio Dias, José Dias.

[2] La primera  asociación organizada para el  culto del Santo Patrón San Joaquín  fue la “Sociedad Religiosa de Nuestro Padre y Patrón San Joaquín” instalada el 01 de agosto de 1886, por iniciativa del entonces Cura Párroco Justo Manuel Hernández (1860 -1904).

 

[3]El nombre del pueblo de  San Joaquín se le debe a la invocación y título de su Parroquia Rural creada el 18 de noviembre de 1782, reemplazando el nombre originario del lugar llamado “Punta de Zamuro”.

[4]El padre José Damián Saubens (1764-1829) nació en Valencia, Venezuela, y realizó estudio en el Seminario de Caracas. Fue Cura Párroco en Tarma, luego en San Joaquín, durante los años de 1794 y 1825. Durante ese periodo parroquial  construyó la Iglesia Parroquial, y fundó el Pueblo de San Joaquín. Finalmente se trasladó a la Parroquia de San Pablo, de Caracas quien en su ejercicio de Cura párroco fallece  a la edad de 66 años.

[5]La Parroquia San Joaquín de Mariara es desmembrada mediante Decreto Canónico del 27 de octubre de 1957, para crear la Parroquia Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresita del Niño Jesús, de Mariara. No fue extraño para esa nueva comunidad parroquial se le asignará la titularidad de la Virgen del Carmen, ya  para esa fecha su devoción y culto estaba establecido en cada familia de los distintos caseríos que se venía formando por el crecimiento natural de la población.

[6] El nombre de este valle lo dio la denominación del río Hato Viejo actual río Ereigüe.

[7] El 05 de octubre de 1765 fue bautizado el padre Saubens con el nombre de JOSÉ DAMIÁN DEL SOCORRO, por el Pbro. Lázaro Ygnacio de Payva,  cura rector de la Iglesia Matriz de Valencia.  Esto demuestra la profunda devoción familiarque debieron profesar, en la Valencia de los últimos cinco décadas del siglo XVIII.